Unas trabajadores del grupo Actel de Términos envasando melocotones

Economía

Entrar a Rusia por la puerta trasera

El sector agroalimentario catalán buscar nuevos clientes en mercados europeos para superar el veto ruso y evitar más pérdidas

Ahora hace un año, Rusia prohibió la entrada de productos agroalimentarios procedentes de la Unión Europea en respuesta a las sanciones recibidas por el conflicto con Ucrania. El veto ruso perjudicó gravemente al sector de la fruta de Lleida, ya golpeado por el exceso de oferta y los precios ruinosos. El 2011, Cataluña vendió melocotones y nectarines en Rusia por un valor de 45,6 millones de euros. El impacto del veto ruso provocó que las operaciones se redujeran el año pasado a los 25,3 millones de euros. Estas representan un 13% de las exportaciones totales.

Teniendo en cuenta este contexto, que han hecho las empresas para sortear esta situación? La investigación de nuevos mercados, la reventa de fruta en Bielorrusia o las operaciones con Bélgica y Holanda, países que cuentan con partners con aquel país, son algunas de las soluciones para hacer frente a los efectos del veto ruso y a la bajada de precios de la fruta dulce.

Esquivando el veto ruso
"Tenemos un punto a favor y es el reconocimiento de la calidad de nuestras producciones", comenta Josep Lluís Trilla, director comercial del grupo Actel, una de las entidades más importantes de Lleida. A pesar de que la cooperativa ha consolidado una serie de nuevos mercados a la zona centroeuropea, Europa del Este y a los países emergentes, Trilla descarta entrar a Asia porque "el transporte aéreo resulta muy caro, el barco tarda más de un más al llegar y con China no existe ningún protocolo fitosanitario".

Es el mismo camino que ha emprendido Frutos de Ponente. La cooperativa de Alcarràs admite los problemas coyunturales derivados del veto ruso. "Es difícil sustituir el mercado ruso", reconoce su director comercial, Robert Perucho. Aún así, exige "dejar de hablar de un tema que ya está superado". Frutos de Ponente ha preparado la campaña dejando de banda el mercado ruso y ampliando los clientes en países europeos donde ya exportaba como por ejemplo Francia y Alemania, para suplir los casi 200.000 kilos diarios que la cooperativa de Alcarràs enviaba a Rusia en campañas pasadas.

A pesar de esta teórica superación del problema, los datos de comercio exterior indican que las exportaciones a los países terceros, Bielorrusia y Turquía han aumentado durante el último año. Estos mercados se utilizan como puerta de entrada en Rusia. El mismo fenómeno se produce con Bélgica y Holanda, donde las partidas de fruta que se envían allá llegan mediante partners rusos.

Optimismo en los precios
Abrir y consolidar nuevos mercados no es una tarea fácil. Así lo constata Manel Simón, director general de Afrucat, la organización que agrupa al 90% de los productores de fruta catalanes. "Entrar a Rusia nos costó 10 años", recuerda. Por eso, se justifica que las empresas siguen haciendo operaciones allá y todavía miren de reojo las decisiones políticas del país.

A diferencia de la pasada campaña, este año, los precios de comercialización de la fruta acompañan. Simón habla de optimismo porque "la demanda de fruta supera la oferta y las ventas de Cataluña no se han superpuesto con las otros zonas tempranas de Andalucía y Murcia". Las primeras variedades de melocotón y nectarina se han vendido a un precio un 30% superior al de 2014. El director general de Afrucat tampoco se olvida de Rusia y reclama a la Unión Europea "mides preventivas para evitar casos como el del veto ruso y que no sólo se actúe en el momento en el cual se desplomen los precios".

Desde Actel, Josep Lluís Trilla también apoya a la idea que la campaña está siendo más beneficiosa que la del año pasado. El director comercial lo atribuye al calor generalizada que está haciendo en Europa y que incrementa el consumo.

Un año después, las empresas y cooperativas leridanas han optado para abrir nuevos mercados y diversificar la oferta para esquivar el veto ruso. Sin embargo, el peso de este país en las exportaciones globales hace que todavía se mantenga un ojo en los pasos que realice el presidente ruso, Vladimir Putin, respecto a la entrada de productos de la UE a sus fronteras.