La consejera de Economía, Natàlia Mas, en la reunión anual del Cercle d'Economia | ACN

Economía

Natàlia Mas se defiende ante "el discurso derrotista" de la Nota del Cercle

La consejera de Economía y Hacienda justifica el estancamiento del PIB per cápita de los últimos años en Catalunya y saca pecho de la inversión extranjera productiva

"Colaboración, optimismo y mucho trabajo por hacer". Con este leitmotiv ha resumido Natàlia Mas, consejera de Economía y Hacienda de Catalunya, su intervención en la Reunión del , un discurso donde no han faltado toques de atención al "derrotismo" transmitido en la Nota de Opinión del , publicada la semana pasada: "Hay altavoces a quienes les gusta decir que vamos mal y creo que no es cierto ni riguroso. Se tiene que acabar el tiempo de este derrotismo, que no está justificado", ha afirmado con contundencia.

Mas hace referencia -entre líneas- a las declaraciones de Jaume Guardiola, presidente del , y Miquel Nadal, director de la entidad, en la presentación de la Nota de Opinión, donde alertaron -basándose en la evolución del PIB per cápita de los últimos 15 años- de cierto "estancamiento de la economía catalana y española hacia la economía europea". Respecto a la evolución de este indicador, la consejera ha admitido que "hay mucho margen de mejora" pero que, indudablemente, "la economía catalana avanza en la buena dirección y se muestra resiliente".

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La consejera ha hecho un recorrido por estos últimos 15 años, para entender esta evolución: los elevados niveles del PIB per cápita del año 2007 venían acompañados de ciertas burbujas en la economía -que acabaron estallando- y que nos situaba en "un círculo vicioso de pérdida de competitividad". Con la crisis financiera internacional y el estallido de la burbuja inmobiliaria, el indicador registró una bajada que llegó a su punto más bajo en el 2012. A partir del 2014, la economía catalana inició una nueva fase expansiva, con un PIB per cápita que creció un 2,4% anualmente (desde el 2014-2019), pero que frenó su crecimiento con el estallido de la pandemia de la covid-19.

¿Y ahora? Apenas "hace un año que hemos conseguido recuperar el PIB prepandemia y, este primer trimestre del 2023 hemos acelerado su crecimiento con tasas que doblan las del Estado y multiplican por 10 las de la zona euro", ha asegurado.

Mas: "Estamos abiertos a críticas pero rechazamos discursos casi apocalípticos"

Mas ha sacado pecho de las grandezas de la economía catalana -inversiones que aterrizan en el territorio, posicionamiento del ecosistema emprendedor, exportaciones, fuerza del tejido industrial y formativo...- con el objetivo de "visibilitzar y aportar luz", ejercicio que cree que tienen que hacer "todos aquellos que amamos esta tierra". Entre líneas -y no explícitamente- ha vuelto a señalar la Nota del Cercle: "Estamos abiertos a críticas pero rechazamos discursos casi apocalípticos". Sobre estos análisis, la consejera pide una perspectiva: "mirar más a Europa y el mundo, y menos a Madrid".

La consejera también ha respondido a otra crítica, publicada en la Nota de Opinión, sobre el "deterioro de servicios básicos -en Catalunya- como la movilidad, la seguridad y la limpieza". "El stock de bienes públicos y de funcionamiento de los servicios públicos de Catalunya está en los huesos", afirmaba en la misma línea Guardiola este domingo a VIA EmpresaSu réplica ha tenido cierto tono de gesta: "Que la economía catalana y los servicios públicos se encuentren como se encuentran es una heroicidad".

Desde el 2015, la media de ejecuciones de las inversiones presupuestadas en Madrid ha sido del 122%, mientras que en Barcelona ha sido del 62%

La desventaja a la cual se refiere Mas es, en primer lugar, el déficit fiscal que acumula la economía catalana (de 18.000 millones de euros) y la carencia de ejecuciones de inversiones presupuestadas. Para ilustrar este último desabastecimiento, Mas ha aportado una comparativa Madrid-Barcelona: desde el 2015, la media de ejecuciones de las inversiones presupuestadas en Madrid ha sido del 122%, mientras que en Barcelona ha sido del 62%. "Que estas diferencias sean tan persistentes, solo responde a una actuación deliberada", ha afirmado.

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Ejemplos a golpe de proyectos

La llegada a Catalunya -o ampliación de proyectos- de Cisco, Astrazeneca, Intel, Boehringer o Freudenberg es, para Mas, una muestra del dinamismo de la economía catalana y las instituciones que la acompañan: "Son inversiones que no aterrizan en territorios en decadencia". También lo son los 6.400 millones de euros de inversión extranjera productiva captada en 2022, "la más alta de la historia", y que ha supuesto la creación de unos 200.000 puestos de trabajo y 229 proyectos.

En la misma línea, la consejera ha querido desmentir "el titular sobre la fuga de empresas", volviendo a ofrecer una comparación Madrid-Barcelona. Desde el 2017 al 2022, hasta 8.921 empresas salieron de la Comunidad de Madrid para establecer su domicilio fiscal en otras comunidades del Estado. En el caso de Catalunya, fueron 8.752 empresas. Aun así, no niega que "en 2017 se concentraron más movimientos de empresas que otros años". Por otro lado, también responde girando la moneda, mirándola desde la otra cara: la creación neta de empresas que, desde el 2014, cada año ha sido superior en Barcelona respecto a Madrid.