OPINIÓN

¡Las pymes necesitan representatividad en Madrid!

España tiene que evolucionar y defender de lo lindo a las pequeñas y medianas empresas, que hay que recordar representan el 99% de todas las organizaciones empresariales y contribuyen en un 62,2% al PIB y en un 72,4% a la generación de ocupación del Estado. Pues, en contraposición a las grandes cifras expuestas, lamentablemente desde Madrid, las pymes no tienen una defensa clara y activa.

CEPYME, la Confederación Española de la Pequeña y Mediana Emprendida, es una entidad integrada dentro de la CEOE y actúa de forma subordinada a su matriz. Esta situación provoca un modelo de representatividad con debilidades, puesto que algunos de los principales problemas que viven las micro y pequeñas empresas y los autónomos como, por ejemplo, la morosidad de las grandes empresas, la dificultad al acceso a la compra pública o bien el precio de la energía, entre otros asuntos, no quedan muy resueltos. Una pregunta clave a hacernos o, incluso, "prueba del algodón" es: ¿creemos que la CEOE defenderá un régimen sancionador que penalice la mencionada morosidad, entre otras medidas beneficiosas para las pymes?

"¿Creemos que la CEOE defenderá un régimen sancionador que penalice la mencionada morosidad, entre otras medidas beneficiosas por las pymes?"

Para compensar este déficit y, además, influir en las negociaciones y las acciones lobbistas para favorecer las pequeñas y medianas empresas, desde PIMEC impulsamos la Plataforma PYMES, que defiende el capitalismo inclusivo, los precios justos y evita los intereses de las rentas excesivas y mercados regulados. Aun así, ¡no es suficiente!

En Catalunya, a través del Decreto ley 9/2020, de 24 de marzo, se ha conseguido regular la participación institucional, el diálogo social permanente y la concertación social de las organizaciones sindicales y empresariales más representativas. Además, el año pasado firmamos un acuerdo de representación paritaria en el ámbito patronal. Y es en este punto, siguiendo este ejemplo del ámbito catalán, que subrayo que PIMEC, como agente más representativo, tiene derecho según la Constitución y el Estatuto de los Trabajadores a formar parte de las mesas estatales. De hecho, tenemos dos ejemplos de representatividad nacional; los sindicatos vasco ELA-STV y el gallego CIG, deduciendo así que PIMEC es la única entidad de España a la que se discrimina sin disponer de la representatividad que le corresponde.

El mapa patronal del siglo XXI tiene que incluir la defensa enconada de los intereses de las grandes, medias, pequeñas y micro empresas. En definitiva, de todas las compañías y a la vez también de los trabajadores autónomos. Y esto para PIMEC significaría estar presente en estamentos clave como el Consejo Económico y Social (CES), el patronato de la Fundación de Riesgos Laborales y la Comisión Consultiva Nacional de Convenios Colectivos, entre otros muchos ámbitos.

"El mapa patronal del siglo XXI tiene que incluir la defensa enconada de los intereses de las grandes, medias, pequeñas y micro empresas"

La importancia de la representatividad de las pymes a escala nacional es una cuestión de subsistencia, que implica corregir las anomalías existentes y disponer de una real defensa del 99% de las compañías del Estado. PIMEC, que siempre ha practicado la neutralidad política, tiene que poder defender a las pymes catalanas estando en las mesas estatales. Nos podríamos hacer otra pregunta clave: ¿quién ha representado y defendido a las pymes, hasta el momento?