¿Qué oportunidades tenemos los jóvenes? Modelo de cambios

El intraemprendimiento será uno de los conceptos clave de la adaptación de las nuevas generaciones a un mercado de trabajo complejo y poco amistoso

Las nuevas generaciones se enfrentan a nuevos retos en el mercado laboral que piden un cambio de aproximación al trabajo | iStock Las nuevas generaciones se enfrentan a nuevos retos en el mercado laboral que piden un cambio de aproximación al trabajo | iStock

La realidad que tenemos sobre la tabla en la actualidad no es nada cómoda. De hecho, cuando hablamos de datos de noviembre todavía teníamos 20.342 personas paradas comprendidas de entre 16 y 24 años al paro solo hablando de Catalunya. Pero si levantamos un poco la edad, por ejemplo, de los 24 a los 44, había 133.547. Por lo tanto, esto quiere decir que a pesar de que haya un leve crecimiento en el mercado de trabajo en general –comparando datos de meses anteriores–, no significa que sectores más benjamines no sigan discriminados con modelo de gestión que no acaban incentivando a nada y que obligan a poner fin al capital humano y todo aquello que nos puede aportar –en clave positiva– a la empresa catalana. Gente que tendría que estar en periodos laborales no lo están, a pesar de ser población activa. Pero es que asumir grandes gastos laborales, hoy por hoy...

Las perspectivas de carácter laboral, de facto, empujan hacia el intraemprendimiento –un concepto que hace 10 años ni tendríamos posiblemente presente– y a formar una dura realidad y un contexto, en general, muy tendencioso. Entre la subida del IPC, la crisis sanitaria de la Covid-19, una crisis económica de subsistencia al caer y las oportunidades de los jóvenes escondidas, todo acaba siendo complicado de gestionar profesionalmente y a la vez emocionalmente en un mundo altamente complejo. De forma que el papel de los empresarios es extremadamente importante, pero también de todo aquel o aquella que busque una buena oportunidad laboral. Hablo principalmente de nosotros, de los jóvenes.

El intraemprendimiento es un concepto que se tiene que ir habituando en la sociedad laboral: es un cambio de modelo

El intraemprendimiento no significa en absoluto limitarse a emprender o a ser empresario. Es un concepto que, de alguna manera, se tiene que ir habituando en la sociedad laboral y que aunque pueda parecer algo críptico en realidad no lo es paso tanto, pero sí, es evidente: es un cambio de modelo. Este nuevo criterio en el diccionario del área laboral no es nada más que trabajar por la idea de otro aportando tu valor personal como profesional. La cara positiva de todo es que la flexibilidad horaria y la conciliación laboral se hace más sencilla y también puede crecer sustancialmente tu remuneración –y el reconocimiento por tu trabajo bien hecho– al poder trabajar en varias empresas y diferentes proyectos a la vez, como por ejemplo lo hace un informático.

Tejer oportunidades en la era digital y en la era del consumismo a chorros significa también saber ser competente para visualizar oportunidades en materia de ocupación y mirar de descifrar todo aquello que nos haga bien: vendernos bien. Ya no es enseñar un currículum, hay que ser más proactivo, y esto se covnierte en una tarea que no se hace de un día por el otro, pero que con estrategia y confianza con un mismo puede ser todo un éxito personal y profesional. La marca personal bien gestionada –que lleva un buen trabajo gestionarla debidamente, a veces meses y años y que se tiene que mantener lógicamente– puede llevar un buen trabajo basado en proyectos corporativos relevantes que lleven un alto valor social al lado. No es en balde.

Si el trabajo no llega, sin lugar a dudas, hay que crearlo. Sí o sí, no hay más opciones posibles. Las posiciones laborales de junior, hoy por hoy, juegan un papel especialmente relevante porque pueden marcar la diferencia dentro de cualquier sector porque resultamos personas que nos hemos adaptado, en definitiva, positivamente a todo, con muchas crisis por el medio de nuestras vidas pese nuestra escasa longevidad y los problemas que, por si no hubiera suficiente, tenemos asociados. Adaptarnos a este nuevo modelo de trabajo no nos tendría que dar miedo. Porque está claro que ha venido para quedarse. Solo hace falta fuerza de voluntad: no solo tienes que ser bueno a sabiendas de hacer tu trabajo en la actualidad, sino que también tienes que saber trabajar en equipo, saber hablar idiomas, tener capacidad de adaptación, resiliencia, pero por encima de todo, insisto, ser uno mismo y saber venderte. Saldremos de esta.

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