Imagen de monedas y billetes de euro | iStock

MERCADOS

La bola de cristal de las hipotecas

Pese a la incertidumbre, se prevé un 2023 marcado por síntomas de estabilidad

El pasado 15 de diciembre, Christine Lagarde subió los tipos de interés hasta el 2,5%, la cifra más alta que se ha registrado desde el año 2008. Ahora bien, lejos de acabar con esta actitud conservadora, la presidenta del Banco Central Europeo también advertía de futuros incrementos para el 2023, como un plan para contener los efectos de la inflación.

Hay que recordar que, según los cálculos de la institución comunitaria, la economía en Europa experimentará una contracción, al menos hasta marzo, por culpa de la crisis de precios vinculada al estallido de la guerra de Ucrania o las problemáticas relacionadas con el acceso a la financiación.

El sentimiento general de las voces consultadas por VIA Empresa es que, durante el año recientemente estrenado, aparecerán síntomas de estabilidad. Eso sí, los expertos recuerdan que las dificultades no desaparecerán y, a la vez, estas dificultades alrededor de las hipotecas dibujan un traslado de la presión hacia el mercado del alquiler.

El dilema entre hipoteca fija y variable

"Creo que la gente seguirá con la apuesta por una hipoteca fija, ahora bien, también tengo que decir que es muy probable un tránsito hacia la variable", expresa Francisco Gracia. El director de oferta hipotecaria del Banc Sabadell también ha valorado positivamente el marco normativo del código de buenas prácticas.

Sin dejar de banda el diagnóstico para el 2023, Gracia considera que el mercado hipotecario operará en un contexto "de estabilidad, sin incrementos y bajadas constantes". En este sentido, desde el Sabadell se recalca que los precios "tocarán techo".

Según datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística, el pasado mes de octubre, en todo el Estado se habían firmado algo más de 40.000 hipotecas. Una cifra que representa un incremento de un 13% respecto del mismo periodo del año anterior.

Imagen de una compra de una vivienda | iStock

Dejar atrás etapas de excepcionalidad

Los cambios de hábitos derivados de la pandemia y que han implicado un mayor interés a encontrar viviendas más grandes, la creación de trabajo o la amplia oferta hipotecaria del sector bancario son algunos de los elementos que, a partir del criterio de Ibercaja, justifican la excepcionalidad del 2022.

"Con este escenario, todas las previsiones apuntan a una desaceleración del mercado inmobiliario por tres factores: agotamiento de la demanda de compra de vivienda, rebaja de las perspectivas en materia de ocupación y la adaptación de los precios hipotecarios al nuevo contexto de los tipos de interés", advierte José María Santos, gerente territorial de Negocio en el área del Arco Mediterráneo.

A pesar de que la sociedad pueda considerar "elevado" un incremento de un 3-3,5% del euríbor, Santos pide que los datos se interpreten "con perspectiva histórica", sin tener en cuenta, exclusivamente, la etapa de tipos negativos en el periodo 2016-2022.

El papel de los gobiernos y de los organismos reguladores

"En líneas generales, han hecho los deberes", así ha tipificado Ricard Garriga las medidas del Gobierno de Pedro Sánchez para minimizar los efectos de la crisis en el sector hipotecario. "Se está incentivando que la gente se pueda cambiar de hipoteca variable a fija", describe el máximo dirigente de Trioteca.

Desde la plataforma digital se recuerda que en todo el Estado hay más de 4 millones de personas con hipotecas variables. "Si a los 300 euros de incremento de una hipoteca le sumas los efectos de la inflación, cualquier familia pasa por dificultades", exclama Garriga.

Garriga (Trioteca): "Tenemos la libertad para cambiar de banco y de hipoteca cuando queramos"

Sobre los derechos de los consumidores, "seguramente por desconocimiento, el CEO de Trioteca, recuerda que "no somos consciente de nuestra libertad para cambiar de banco y de hipoteca cuando queramos". En el año 2022, el 72% de hipotecas en España eran de tipo fijo.

El tiempo de espera

Respecto de las previsiones de futuro, Ricard Garriga puntualiza que "nadie tiene la bola de cristal", pero los datos históricos "siempre han apuntado un margen de entre 4 y 6 meses desde una subida del tipo de interés y la bajada del precio de los pisos".

En clave de indicadores, las previsiones de Trioteca para el 2023 son de un euríbor que se estabilizará en una horquilla de un 3 y 4%. "Hablamos de un indicador que siempre trabaja por avanzado. Los datos de la plataforma recogen que hasta el 85% de hipotecas en Estados Unidos se gestionan a través de brokers hipotecarios. En España, el porcentaje es del 14%. 

La presión marcha hacia el mercado de alquiler

Ante las dificultades para acceder, con fuerza, al mercado hipotecario, desde el Col·legi d'Economistes de Catalunya, se observa que la presión se traslada hacia el alquiler o las operaciones con viviendas de segunda mano. "Hay un segmento muy pequeño que siempre sale beneficiado de la crisis, no necesita crédito y aguanta gran parte de la demanda", explica Agustí Jover.

Como responsable de Economía Territorial y Urbana de la entidad, Jover ha denunciado que "nos encontramos a años luz de lo que son las necesidades y la oferta existente". En este sentido, el Col·legi añade que un grueso importante de las 17.000 viviendas ofrecidas en el mercado se encuentran alrededor del área metropolitana de Barcelona.

Imagen de un edificio de protección oficial en Barcelona | Ajuntament de Barcelona


Para revertir la situación, Agustí Jover insta el ejecutivo español a destinar más recursos para el alquiler, "no vale la gesticulación sin una voluntad de resolver". El economista lamenta como "las administraciones se han convertido en un obstáculo y no en un elemento facilitador".