Encontrar sangria y cóctel negro de verano de km 0 es una tarea difícil | Pixabay

Economía

Sangría y tinto de verano: tradición de proximidad?

J. García Carrión, productor de Don Simón y Hacendado, lidera un mercado con una presencia casi nula de marcas catalanas

A las clásicas preguntas de "Coca-cola o Pepsi?", "Nutella o Nocilla?", "sandía o melón?", podríamos añadir otra: "tinto de verano?". El tinto de verano compite directamente con la mezcla de vino con frutas como el melocotón o la manzana como bebidas tradicionales de las comidas de verano, un competidor que lo supera de lejos. Según los últimos estudios del Observatorio del Mercado del Vino, el consumo de sangría supera por 15 puntos a este cóctel negro de verano, pero los dos presentan unos crecimientos similares: entre el 2% y el 4% anual en los últimos cinco años. Pero más allá de elegir uno u otro, tendríamos que saber escoger aquellos que se hacen con un vino de proximidad como base. En Catalunya, un producto vinícola de kilómetro cero es apostar por calidad.

Un liderazgo en solitario

La compañía líder del sector es J. García Carrión (Murcia) con una facturación anual de 930 millones de euros en el sector del vino, y con incrementos del 30% por año en cuanto a la venta de estas dos bebidas elaboradas con vino y bajo la marca Don Simón. El consumo interno es una pata clave de la estrategia de negocio, pero la internacionalización de la sangría y el tinto de verano han ayudado a desestacionalizarlo y a impulsar las ventas.

Las ventas de sangría y tinto de verano de J. García Carrión crecen un 30% anualmente

El siguiente al ranking es Félix Solís Avantis (Ciutat Real) con 300 millones de euros facturados con todos sus vinos, seguido de la francesa Pernod Ricard Bodegas con 1.421 millones de euros. El distribuidor de marcas como Chivas, Beefeater o Habana Club extrae la mayor parte de su beneficio de estas bebidas alcohólicas, mientras que las ventas de productos vinícolas lo dejan en tercer lugar a la lista de empresas. El siguiente, tal como apunta el estudio del OMV, es Vicente Gandía (Valencia). Su estrategia también ha sido ampliar la oferta del mercado con bebidas alcohólicas a base de vino de varios sabores.

Don Simón, la marca blanca de Mercadona

Comprar una sangría o un tinto de verano de marca puede suponer un coste de entre 2 y 10 euros, todo dependerá del nombre del productor y del origen de la materia prima. Las bebidas más vendidas en las grandes superficies, según fuentes diversas del sector, son las de marca blanca y las de Don Simón y La Casera, por su tradición en los hogares del Estado español.

J. García Carrión, con Don Simón y Hacendado, es el líder al mercado

De entre las marcas propias de las cadenas de supermercados, destacan Mercadona y Lidl por su volumen de ventas. Los establecimientos valencianos comercializan unas bebidas alcohólicas con la línea Hacendado que están elaboradas por J. García Carrión y Sandevid, mientras que los alemanes distribuyen bajo la marca Conde Noble, de quien no se especifica nada más que el hecho de ser producida en España.

Para encontrar una sangría o un tinto de verano catalán hay que ir a bodegas o vinotecas. Estos espacios especializados pueden ofrecer las novedades de pequeños productores que se atreven con estas bebidas alcohólicas, menos típicas del territorio. Aún así, habrá que estar atentos a la evolución del mercado para saber si el vino de Catalunya se suma a la moda de nuevos sabores y productos gurmet para atraer las generaciones más jóvenes y captar el reciente interés del cliente extranjero.