El presidente de CaixaBank, José Ignacio Goirigolzarri, y el consejero delegado de la entidad, Gonzalo Gortázar, durante la Junta General de Accionistas | EP

Banca

CaixaBank apunta hacia el 12% de rentabilidad en el nuevo Plan Estratégico

La entidad reivindica la calidad al servicio y el compromiso social como principales puntals de un negocio que espera generar 9.000 MEUR de capital el 2024

El nuevo Plan Estratégico de CaixaBank, que establece la hoja de ruta de la entidad para los próximos ejercicios y hasta el año 2024, espera un "escenario de crecimiento sostenido" para los dos cursos que vienen. En su primer plan después de la integración de Bankia, la entidad pone la calidad del servicio al centro del plan, y espera aumentar la rentabilidad de su negocio con "un aumento de los ingresos y unos costes neutralizados".

Así, CaixaBank se marca el objetivo del mantenimiento de la actividad comercial en la vertical de los créditos y recursos de clientes. Según recoge el documento, los ingresos bancarios aumentarían a un ritmo sostenido del 7% entre el 2022 y el 2024, especialmente gracias a la aceleración de los seguros de un 10% y una evolución de las comisiones gracias a la recuperación de la actividad comercial. Con todo, el banco se marca una meta de ROTE del 12%, una cifra que duplicaría los niveles actuales de rentabilidad del banco; con ratios de eficiencia inferiores al 48%.

La solvencia también ocupa un lugar central a los planes de la entidad para los próximos ejercicios. El plan de CaixaBank se marca como propósito situar el capital CET1 entre el 11 y el 12%. Con todo, la hoja de ruta del banco catalán dibuja un camino hacia la generación de unos 9.000 millones de euros en capital generado, incluyendo los dividendos en accionistas, con un payout superior al 50%; así como la entrega de 1.800 millones de euros por recompra de acciones.

Según defiende el banco, la estrategia de retribución a los shareholders "revierte directamente en la sociedad" por el porcentaje de capital que se repartirá entre la Fundación "La Caixa" –un 30%– y el FROB, que recibirá un 16% del total. También destaca el acceso en nuevo capital de los más de 646.000 pequeños accionistas, a quienes corresponde un 28% del total del dividendo.

Atención y crecimiento

Las prioridades marcadas por el plan estratégico siguen, según el banco, la máxima de mantener su actividad "cerca de los clientes". El lema de la hoja de ruta se concreta en tres verticales: el crecimiento de negocio; un nuevo modelo de atención a las personas usuarias y la sostenibilidad, un apartado en qué CaixaBank aspira a acontecer "en lo referente a Europa".

En la rama del crecimiento, destaca la apuesta por el liderazgo en banca comercial de que se ha erigido en la principal entidad del Estado después de la fusión con Bankia. Así, se espera elevar los ingresos y la penetración de productos entre la base de clientes; con mejoras del 50% en la producción de nuevas hipotecas o del 30% en los créditos al consumo. Con todo, además, CaixaBank aspira a aumentar en 70 puntos básicos su cuota de mercado en el sector del ahorro, que actualmente se sitúa en el 29,6%.

En cuanto a la atención a los clientes, CaixaBank plantea una "aceleración de la reconfiguración de la red de oficinas" que mantenga la tan reivindicada capilaridad del banco. Los modelo especializados de sucursal como la Store urbana o el AgroBank permiten, según argumentan en un comunicado, "responder todavía mejor a las nuevas demandas de los clientes". La presencialidad es uno de los componentes de una estrategia que aspira a "ofrecer más valor al cliente" en todos los canales. El impulso a la banca móvil de cara a los clientes jóvenes complementa los esfuerzos de accesibilidad para la base de usuarios senior. Así, el banco espera que a finales del año el 29% de sus clientes sean omnicanal; el 22% usen un gestor remoto; y el 19% operen mediante imagin. En cuanto a la preferencia en la presencialidad, un 18% de los clientes operarán solo en sucursal, mientras que un 8% solo lo harán por digital –excluyendo los clientes imagin.

En cuanto a la sostenibilidad, CaixaBank espera impulsar su presencia entre las empresas centrales de la transición energética; así como establecerse en el centro de la reconversión del consumo privado. Así, el banco ofrecerá "soluciones para particulares con el foco en la movilidad y la vivienda sostenible", así como la movilización de unos 64.000 MEUR en financiación con criterios de sostenibilidad.

Transición tecnológica

La aspiración a la universalidad en el servicio de CaixaBank se mantiene en un plan estratégico que aspira a adaptar su actividad a las nuevas realidades digitales sin abandonar a los clientes presenciales. La entidad reitera su intención de "disponer del mejor talento para afrontar los retos estratégicos del grupo".

La transformación hacia una banca tecnológica que proyecta la hoja de ruta de CaixaBank "pone el foco en los procesos" para una actividad eficiente, flexible y resiliente. La entidad incrementará su plantilla de CaixaBank Tech hasta los 1.000 trabajadores, unos 400 más que el 2021, con un especial èmfasi en las tareas de los desarrolladores.

Fuera del Estado, CaixaBank ponerà también el foco en la digitalización en las actividades de su filial portuguesa BPI, mediante "la reformulación de la segmentación entre redes especializadas, el refuerzo de la experiencia omnicanal o la digitalización de las estrategias de compra". Con esta estrategia, BPI espera hacer crecer sus ingresos a un ritmo promig anual del 9% hasta el 2024.

Banca social

Los objetivos financieros de CaixaBank contemplan el "apoyo a la sociedad" con las iniciativas sociales incluidas al plan estratégico. La microfinanciación de MicroBank o el 71% del parque de vivienda en alquiler social son algunos de los indicadores que la entidad espera hacer crecer en los próximos ejercicios en el marco de la nueva hoja de ruta.

Según el presidente de CaixaBank, José Ignacio Goirigolzarri, el nuevo plan "pone el foco en el cliente, a desarrollar las mejores propuestas". El directivo aspira especialmente a "convertir a CaixaBank en un referente en sostenibilidad". Por su parte, el CEO del banco Gonzalo Gortázar espera "consolidar CaixaBank como el grupo financiero de referencia a Europa" en los próximos tres ejercicios.