La cosmética personalizada desarrollada por Prima-Derm viajará hacia Asia para exportar sus productos

Innovación

Prima-Derm, cosmética a medida

La empresa de Gavà crea el primer suero antienvelliment personalizado para cada usuario, a partir del estudio de su ADN; un tratamiento que cuesta unos 800 euros y que representa el 10% de la facturación total de la compañía  

La firma de cosmética molecular y preventiva Prima-Derm ha hecho un salto hacia la cosmética personalizada con la creación de un suero que se fabrica a medida de cada uno de los usuarios. A partir de una muestra de saliva, que se recoge a las farmacias colaboradoras de la marca, la empresa crea un producto totalmente personalizado. "El objetivo es luchar contra los efectos del paso del tiempo y reducir sus consecuencias al rostro, como se hace con el bòtox pero sin los efectos secundarios que este puede tener, como por ejemplo la pérdida de la expresión natural de la cara", comenta el director general de la empresa, Jose Manuel Pascual, que mantiene que los resultados del producto son evidentes a los 21 o 45 días de usarlo.

Prima-Derm se fundó en 2008 por los investigadores Antoni Parente y José María García-Anton, que antes habían creado, en 1987, la empresa Lipotec, responsable del desarrollo de productos con acción botox, como la Span-8, que vendieron en 2012 al grupo nordamericà Lubrizol. Esta espín off nació bajo el paraguas de Barcelona Activa y sus responsables destacan el esfuerzo que se hicieron desde los inicios para invertir en R D Y ,una inversión que ha estado de cerca del 20% de la facturación de la empresa.

Predisposición genética
La marca, en colaboración con un equipo de investigadores del Parque de Investigación de la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB), ha llevado a cabo un estudio que ha permitido localizar hasta 35 variaciones genéticas clave que predisponen la piel a envejecer de manera prematura. "Así podemos saber como se desarrollará la piel, su respuesta y su proceso de envejecimiento de forma que podemos personalizar el suero por cada individuo, en función de sus características y su susceptibilidad genética", explica Pascual.

Para elaborar la crema también se tienen que tener en cuenta aspectos como por ejemplo las costumbres de cada persona y los biomarcadors cutáneos que tiene en cuenta el código genético de cada uno. El resultado es una solución cosmética única y personalizada en función del estudio genético de cada persona, que tiene un coste de unos 800 euros.



Tres líneas de negocio
Prima-Derm dispone actualmente de tres líneas de productos: las dirigidas a farmacias (Singula-Derm), las de gran consumo (Skin Method) y One Gen, la innovadora cosmética personalizada que están introduciendo desde hace un año con la colaboración de 200 farmacias de todo el Estado y que representa el 10% de la facturación total de la compañía.

La empresa ha estrenado recientemente su sede en el parque industrial de Gavà, donde ocupa una superficie de 600 metros cuadrados de oficinas y 2.100 metros cuadrados de almacén. El año pasado Delgada-Derm facturó 10 millones de euros,  "el 90% al mercado nacional y el 10% al mercado internacional", explica Pascual, que reconoce que el reto ahora es crecer e internacionalizarse.

La marca está ya presente en Alemania, Austria, Holanda y Francia y ahora quiere llegar también al mercado asiático, fundamentalmente en países como Singapur o Japón, donde hay mucha tradición de la cura exhaustiva de la piel. Brasil, Chile y México son países que también están en su punto de mira de la empresa.