El Círculo de Economía debate sobre la financiación autonómica

Economía

Economía para arreglar la política del 'peix al cove'

El Cercle d'Economia abre diálogo sobre Catalunya y España sobre la financiación autonómica, la centralidad y las autopistas estatales

Concierto económico, AVEs, autopistas, centralidad... El Cercle d'Economia abría debate sobre el nuevo marco de actuación que deben protagonizar Catalunya España después de las elecciones del 10-N y después de años con un problema enquistado y una solución clara: el diálogo. Con el exconseller d'Economia Andreu Mas-Colell y el exministro de Industria y Economía Carlos Solchaga como protagonistas, e insistiendo en la necesidad de crear confianza entre gobiernos, la entidad daba el pistoletazo de salida de la XVII Jornada del Ciclo de diálogos España Plural-Catalunya Plural y lo hacía bajo el título Estabilidad y lealtad: un nuevo marco de actuación. Diálogo a parte, las cuestiones que más disputa han abierto entre los dos ponientes seguían una misma línea: radialidad y centralidad.

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"No vale decir que se va a hacer un AVE donde todas las capitales de provincia se conecten a Madrid y la segunda y la tercera ciudad de España no estén conectadas", se lamenta Mas-Colell, al mismo tiempo que denuncia que "todo el sistema está muy condicionado hacia la centralidad de Madrid". Acto seguido, lanzaba una broma al exministro: "El día que esté planeada la línea del AVE entre Barcelona y Valencia te daré un punto". En este sentido, el exconseller ha insistido en la idea de que "hay que aplicar los mismos números que se aplicaron para el modelo radial" para este caso.

Mas-Colell: "No vale decir que se va a hacer un AVE donde todas las capitales de provincia se conecten a Madrid y la segunda y la tercera ciudad de España no estén conectadas"

Convencido de que "ha vuelto el peix al cove", Mas-Colell ha querido dejar bien claro que "nuestro problema medular no es la Constitución, es el Tribunal Constitucional", mientras que Solchaga abría un nuevo hilo de debate sobre el "temor de Madrid hacia la competencia económica de Barcelona y de Catalunya en general". A su parecer, a pesar de que "nunca he visto discutir una ley en 20 años que he estado en la política pensando en cuáles podrían ser las repercusiones por la carrera entre Madrid y Barcelona", Solchaga respondía al exconseller y pedía "más justificaciones" para sostener "este tipo de comparaciones de que una estructura que es centralista lleva necesariamente al perjuicio de una zona".

El fantasma de las autopistas

Si bien estaba claro que en la cuestión del diálogo los dos estaban completamente de acuerdo, también es cierto que en cuestión de radialidad y centralidad la conversación iba adquiriendo distintos tonos. "Una de de las quejas de Catalunya es que aquí pagamos todos los peajes y en el resto de España no", pone el exministro socialista encima de la mesa, para recordar que "olvidáis cómo costó sacarle lagunas a las autopistas porque habían contratado las autopistas en yenes, eso nos costó 80.000 millones de pesetas y nadie dijo nada de a quién favorecían". Eso sí, ambos coinciden en que la solución para el mantenimiento de las autopistas es clara: "que lo paguen los que la utilizan, no los contribuyentes".

Solchaga i Mas-Colell debaten sobre radialitat i autopistes al Cercle d'Economia

Actualmente, el 43% de las autopistas de España son vías de titularidad de las comunidades autónomas, el 41% de titularidad de las Diputaciones y, el 16% restante, propiedad de la Red de Carreteras del Estado. De todas estas, el 90% son vías convencionales y el 10% son de alta capacidad. Pero el Estado no dispone de un sistema homogéneo de financiación de infraestructuras viarias ya que menos del 22% de las vías de alta capacidad son de peaje y no están repartidos equitativamente. Como decía el secretario de Estado de Infraestructuras, Transportes y Vivienda, Pedro Saura, "los peajes se concentran en una zona y esto hace que no sea estable".

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Por ejemplo, el tramo de la AP-4 entre Sevilla y Cádiz de 93,8 kilómetros, no ingresa ni un euro, pero cuesta 5 millones de euros al año su mantenimiento. Mientras, los 368,45 kilómetros del tramo de la AP-7 que va de Tarragona a Alicante, ingresa 280,5 millones de euros y cuesta 23 millones de euros mantenerlo.

¿Concierto económico o pagar más?

Aunque el debate se ha centrado más en la cuestión política, y eso a pesar de que se prometía hablar sobre financiación autonómica y competencia tributaria, Solchaga si que ha admitido que "hay un problema de financiación de todas las autonomías y hay que arreglarlo", pero, para eso, hace falta gobierno y, después, diálogo. Porque, según asegura el exministro, el problema es la "falta de confianza entre políticos" y no que, por ejemplo, "los ministros vayan diciendo que cómo vamos a fastidiar a Catalunya".

Solchaga: "No sé si el concierto económico es lo que más conviene en una sociedad que cambia rápidamente"

Así pues, el exministro considera que la cuestión va mucho más allá de la relación entre Catalunya y España y lo ejemplifica con el hecho de que "yo casi hice una carrera política luchando contra el concierto económico del País Vasco" porque, sostiene, "no sé si este sistema es lo que más conviene en una sociedad que cambia rápidamente".

En este sentido, Solchaga, que durante sus años en activo en el mundo político ya reclamaba que tanto Euskadi como Navarra pagaran más al Estado y advertía de que el porcentaje de cupos "está desfasado", ha vuelto a incluir el diálogo como idea básica para solucionar los problemas. Y es que, si en su momento no se pudo discutir sobre el cupo, fue precisamente porque "había problemas de inestabilidad política en el País Vasco". Y, continúa, "si se hiciera, podríamos vivir en sistemas de régimen común y sistemas forales"."Hoy son más ricos y deberían aportar más", decía en 2013.

La Constitución, el mayor enemigo

Distensión, diálogo, cambio constitucional... Dice Solchaga que "la Constitución es el mayor enemigo para la obtención de objetivos políticos" e insiste en que "solo se podrá trabajar si se establece el diálogo", pero mientras eso no sea así, asegura, las empresas catalanas que trasladaron su sede fiscal fuera de Catalunya, "no volverán mientras no vean las cosas claras". 

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Mas-Colell abría su intervención avisando de que "una reflexión sobre el futuro, debería empezar con una mirada al pasado para no volvernos a equivocar" y la terminaba asegurando que "me parece claro que Zapatero no hizo los deberes con relación al Estatut del 2006". Pero, más allá de la política, no ha podido evitar responder a Solchaga que "lo de Madrid es mucho más sutil, no creo que en un Consejo de Ministros se hable de cómo fastidiar a Barcelona" o criticar que "la judicatura, en su conjunto, está sesgada hacia el lado conservador" (en relación a la sentencia). Mientras, Solchaga rebajaba tensiones admitiendo que, sobretodo para el PSOE, "tal vez incomode lo que dicho".

Diálogo, diálogo y más diálogo, pedían los dos como solución, también, a las cuestiones económicas. Así que interlocución, escucha y, sobretodo, confianza entre partes para que la situación política se arregle porque, recuerda Solchaga, "nunca se hubiera hecho la transición si nadie hubiera hecho nada". ¿O al final tendrá que ser la economía la que arregle la política?