Opinión

5G, la conectividad inteligente: palanca de futuro

Se acerca el 25 de febrero, con él se iniciará el MWC (hasta el año pasado Mobile World Congress) que versará sobre "conectividad inteligente". Un congreso de referencia mundial que contará con la participación de más de 2.400 empresas procedentes de más de 200 países. Por unos días, Barcelona recibirá, desde la lejanía, la atenta mirada de millones de personas y centenares de miles de empresas, aconteciendo capital mundial en tecnología.

"Desde la lejanía, Barcelona recibirá la atenta mirada de millones de personas y centenares de miles de empresas, aconteciendo capital mundial en tecnología"

La conectividad inteligente, entente como simbiosis entre el 5G, la inteligencia y el Big Data (junto con la Internet de las cosas, que permite avanzar en el diseño y uso de los smart products) es una herramienta que impulsará nuevos cambios radicales en la comunicación, por lo tanto en la forma de trabajar, producir y relacionarnos en un futuro que, para muchos, ya es presente. Las redes 5G, con una velocidad de 10Gbps y una latencia inferior al milisegundo abren la puerta de la hiperconnectivitat o, el que es el mismo, a la telepresència real. Mover servicios, en lugar de personas, acontecerá realidad en aquellas áreas donde el 5G esté disponible. Si bien entre 2018 y el 2019 ya se empezará a desplegar en el Estado, con fase de pruebas y con usuarios reales, habrá que esperar hasta 2020 porque se inicie el despliegue, el cual podrá ser una realidad llena el 2020.

Desgraciadamente, un presente que es la base de construcción del futuro y mantiene grandes rendijas entre áreas geográficamente muy cercanas. Un presente, en el que la carencia de inversiones en las indispensables infraestructuras tecnológicas, comporta la exclusión de personas en cuanto a desarrollo de futuro. Este hecho se constata tanto en el mundo rural como en la mayoría de polígonos industriales donde la fibra óptica es la grande ausente de seguir con la tendencia actual, la carencia de inversiones en infraestructuras tecnológicas, el deseado reequilibre territorial acontecerá una quimera y el requerido desarrollo sostenible un sueño irrealizable.

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La carencia de conectividad con alta velocidad es una situación que habría que cambiar con la llegada del 5G. No es admisible la exclusión del futuro de zonas de nuestro país, su implantación tendría que permitir comunicarse a todas las zonas con alta velocidad, dado que el 5G posibilitará una nueva forma de prestación de servicios que cambiará nuestro día a día o dado que cada dispositivo móvil, con conexión 5G, dispondrá de un servicio de banda ancha con disponibilidad de un 99,999% y bajo consumo de energía. Un conjunto de características que permitirán la conexión de todos con todos (objetos y personas) a alta velocidad. Sirva como referencia, para comprender el incremento de velocidad, el que explicó el Consumer Technology Association, indicando que con el 5G se podrá descargar una película de 2 horas de duración en menos de 4 segundos.

Entre los muchos adelantos que impulsará el 5G destaca la Internet de las cosas (YATE). Su alta velocidad y baja latencia permitirá que todo dispositivo conectado pueda estar dotado de Inteligencia Artificial (AI), mercedes a poder enviar y recibir gran cantidad de datos y utilizar la capacidad de computación de la nube, es decir todo objeto podrá ser diseñado y utilizarse como smart product, adquiriendo capacidad de interacción autónoma o telecontrolada de forma eficiente y eficaz. La telepresència inmersiva será un hecho.

"El 5G cambiará radicalmente nuestra cotidianidad y también la forma de producir al facilitar que las maquinas "hablen" entre ellas"

El 5G cambiará radicalmente nuestra cotidianidad y también la forma de producir al facilitar que las maquinas "hablen" entre ellas y con los productos en proceso de fabricación y, el que todavía es más importante, que se pueda estar al pie de la cadena productiva sin estar físicamente. La monitorització a distancia será un hecho y la disminución de los desplazamientos diarios posible, incluido por servicios tan complejas y críticos como los asociados a los servicios hospitalarios. Precisamente este es un hecho que quedará evidenciado en el quirófano Optimus, del Hospital Clínico, el cual, dotado con conectividad 5G, acogerá una tele-intervención quirúrgica compleja, coincidiendo con el MWC.

Estamos al albada de un nuevo paso, muy importante, en la conectividad global. Acontece por tan imprescindible desplegarla en plenitud, sin exclusiones, implementando las infraestructuras requeridas. Un despliegue que no puede olvidar aquellas áreas que los operadores olvidarán, inicialmente, por carencia de rentabilidad de la inversión. Hace falta que las administraciones asumen su responsabilidad y entiendan que en las zonas sin conectividad de banda ancha, las autopistas del siglo XXI, el progreso y futuro de sus habitantes acontece imposible. Conectividad de ancha banda y baja latencia, 5G, en todo el país tiene que ser un objetivo indefugible, no entenderlo es seguir anclados en un pasado que ha muerto o negar la requerida igualdad de oportunidades.