Squeasy, botellas de agua con identidad propia

Miquel y Mariona Caimary son los distribuidores únicos en España de estas botellas plegables y personalizadas

Las botellas Squeasy se pueden personalizar con el color que cada persona quiera | Cedida
Las botellas Squeasy se pueden personalizar con el color que cada persona quiera | Cedida

Las comidas familiares dan para hablar de muchos temas y, a veces, también para montar una empresa. Es el caso de Miquel y Mariona Caimary, dos hermanos que después de descubrir las botellas Squeasy durante un encuentro con un primo suyo en Suiza, decidieron ser los distribuidores únicos de este producto en España.

Squeasy son unas botellas plegables que tienen capacidad para almacenar entre 300 ml y 700 ml de agua. El valor añadido de estas botellas es su embalaje. Los hermanos Caimary quisieron dar un toque diferencial a las Squeasy suizas y ofrecer la posibilidad a sus clientes de personalizarlas. Hay más de 900 combinaciones posibles de colos de tapón y botella porque cada persona tenga la suya. Además, son botellas que se pueden reutilizar tantos golpes como se quiera, puesto que son libres del componente tóxico bisfenol.

La startup, fundada el julio del 2015, vende unas 25.000 botellas al año y factura aproximadamente unos 115.000 euros anuales.

Una botella a tu gusto

Las botellas Squeasy nacieron en Suiza de la mano de Mattias Zellweger. Hace tres veranos, cuando lo Miquel y Mariona descubrieron este producto, decidieron hacer un pequeño pedido y vieron que tenía buen recibimiento entre sus familiares y amigos, por el que decidieron embarcarse a distribuir estas botellas en España.

Las Squeasy se fabrican en Suiza y cada 2 o 3 meses los hermanos Caimary hacen un pedido de 4.000 o 5.000 botellas para distribuirlas en España. Aún así, los emprendedores han sabido darlos un toque diferencial al personalizarlas. Aprovechando la formación y experiencia de Miquel como diseñador gráfico, decidieron dar un valor añadido a las botellas con la posibilidad que cada comprador pueda escoger el color de la botella y el color del tapón. "Para venderlo mejor decidimos que cada color tuviera un nombre: por ejemplo, la gris platejada se llama Superhero, la de color lima, Mojito; y así con todas", explica Mariona Caimary. Además, también se puede añadir un vinilo a la botella con el nombre de la persona o una frase que puede escoger cada comprador.

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Botellas corporativas

La startup vende sus productos tanto al Business tono Business (B2B) cómo al Business tono Consumer (B2C). Para vender al consumidor final, Squeasy tiene más de 100 puntos de venta en todo el territorio español, a pesar de que la mayoría se encuentran en Cataluña. No son tiendas propias sino establecimientos de deporte, de productos para niños o comercios tipos ferreterías o de cosas por el hogar. Así mismo, también cuentan con un ecommerce y una tienda propia en Viladecans, la Squeasy Store. "La ventaja de la compra por Internet o a nuestra tienda es que los productos se pueden personalizar totalmente, mientras que al resto de puntos de venta ya hay las combinaciones de colores definidas y la persona no puede personalizar las botellas a su gusto", explica Mariona Caimary.

Algunas empresas como HP, Lacoste, TotMedia o Roche ya tienen su Squeasy corporativa

Por otro lado, Squeasy también diseña botellas corporativas para las empresas. "La parte de B2B está funcionando bastante bueno porque muchas empresas no saben qué regalar a sus trabajadores y además de esta forma ya no se malgastan vasos de plástico de los dispensadors de agua que hay a los lugares de trabajo", explica la emprendedora. Además, en pedidos de más de 100 unidades, la startup ofrece la opción de grabar con serigrafía el logotipo o el nombre de la empresa a las botellas. Algunas empresas como HP, Lacoste, Totmedia o Roche ya tienen su Squeasy corporativa.

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Miquel y Mariona Caimary | Cedida

Por este año, los emprendedores quieren mejorar la web y hacer un salto fuerte en ventas online sobretodo, "porque es donde vemos que nos podemos lucir más por el hecho de poder personalizar el producto", señala Mariona Caimary. Así mismo, apunta que es el canal de venta a través del cual pueden tener más margen, porque a las tiendas físicas venden unas 50 botellas de golpe pero los comercios se llevan una parte del precio del producto, por el que "el margen se bastante pequeño". Además, también quieren potenciar la venta B2B y prevén incluir un espacio en el web denominado Squeasy Pro específicamente para la parte del negocio destinada a las empresas.

De momento, los hermanos Caimary no plantean lanzarse a ser los distribuidores de las Squeasy en otros países donde todavía no lo hace nadie, como es el caso de Italia. "Por un lado pensamos que estamos limitados para sólo poder distribuir en España, pero a la vegada todavía nos queda mucho campo para recorrer aquí, hay mucha gente que encara no conoce las Squeasy", concluye la emprendedora.

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