El Big Data de las 'Small Decisiones' 

Ahora hace un año que leía una entrevista al líder del equipo de community management de una empresa de gran consumo del ramo de bebidas alcohólicas, en que se referían a la publicación de un tuit o tabla como una "pequeña campaña". Aquella lectura, como mínimo, me impresionó, puesto que mi concepto de estrategia se refería a decisiones con un alcance más allá de 140 caracteres y un horizonte temporal mucho más lejano. A la vegada, el resto de la entrevista trasladaba a un ambiente de observación constante de las diferentes conversas y de urgencia para contestar pero haciéndolo con "conocimiento".

Justamente por aquella época, del mismo modo que ahora vuelve a pasar, aquellas declaraciones se hacían en el marco de un acontecimiento que durante estos días impacta en nuestra ciudad de Barcelona: el Mobile World Congress y su feria aneja de emprendeduría 4 Years From Now (4YFN). Son dos acontecimientos que convierten Barcelona en capital del mundo.

Si las Olimpiadas fueron hace 24 años, había Internet entonces?–, estos congresos, ya recurrentes, hace unos cuántos años que tienen lugar y, me atrevería a decir, con una repercusión similar, si no más grande. Ante esta micro anécdota y este macroesdeveniment, con qué coyuntura nos encontramos? Podríamos afirmar que los tiempos actuales funcionan a otro ritmo, diferente del que parece que seamos capaces de gestionar, o al menos de aquel en que nos capacitamos, puesto que ahora la cantidad de información, la disparidad y la velocidad de renovación para procesar parece que son fuera de nuestro alcance humano. Este fenómeno es la consecuencia directa de la existencia de Internet y del abaratamiento en el acceso a la información y de su producción digital. El último eslabón lo ha introducido la penetración de la tecnología móvil y su facilidad porque la producción ubicua de contenidos sea un acto masivo. Me viene a la memoria aquí 'la Contra' de La Vanguardia en que un experto fotógrafo, Joan Fontcoberta, aseguraba que "la fotografía ya no es memoria, sino acto". De hecho, Facebook es el lugar de Internet que, hoy en día, acumula más imágenes que nadie y no para de crecer.

Los tiempos actuales funcionan a otro ritmo, diferente del que parece que seamos capaces de gestionar, o al menos de aquel en que nos capacitamos ¿Saben que hay más tarjetas SIM de telefonía móvil instaladas en dispositivos que en terminales móviles traídos por personas? La Internet of Things está más vive que nunca. Podríamos pensar que esta dinámica se acaba aquí pero lo tema estrella de esta edición del Mobile World Congress es el que se resume en el acrónimo YATE: Internet of Things.

Los adelantos tecnológicos más grandes de la sociedad se han producido bajo el amparo de la llamada mecanización masiva (o "maquinització", que diríamos), a la cual se ha llegado por la adopción de tecnologías que se adoptaban para la eficiencia y multiplicación de estas. Desde el correo postal, pasando por la máquina de vapor, a la automoción y las telecomunicaciones, las organizaciones –fueran o no emprendidas con ánimo de lucro– las han ido incorporando en sus procesos. Hasta hoy. ¿Saben que hay más tarjetas SIM de telefonía móvil instaladas en dispositivos (datàfons, máquinas de vending , ascensores, Bicing…) que en terminales móviles traídos por personas? Es decir, que las TIC (Tecnologías de la Información y las Comunicaciones) ya no son sólo un medio para intercomunicar personas, actuando como parte de las empresas o como ciudadanos, sino que están insertadas en nuestra sociedad de forma capilar, y se puede afirmar que hoy Internet interconecta todas las personas y todas las "cosas" entre sí.

Evidentemente esto supone que la generación o producción de información no será una cosa exclusivamente humana sino que todos los nodos (personas o elementos) conectados en la red serán capaces de emitir información, y aumentarán así las fuentes de información que se tienen que atender y el consecuente "ruido" que harán. El YATE es, pues, una oportunidad muy buena para vender todavía más elementos generadores de ruido o, si no, el tránsito de datos necesarios para transportarlo, negocio sustancial de los impulsores más grandes del Mobile.

Este panorama descrito sucintamente implica un orden necesario de datos o el llamado Big Fecha, que sería la solución para deshacer el entramado que el YATE genera. Sin embargo, considerarlo como la única solución ante los retos que se nos plantean, me parece tremendamente simplista.

Pretender resumir bajo una solución un escenario tan complejo como el que se nos plantea en esta digitalización inmensa y ubicua es imposible. En primer lugar, porque no sé cuál es el problema, o dedo de otro modo, no sé hacia qué modelo nos dirigimos y qué es el planteamiento que tenemos que formular (y no soy el único, ni en persona ni en disciplina, si no se puede leer el artículo Barcelona, donde vas?).

Por otro lado, porque nuestra capacitación, pasada y actual, no nos da para darnos, puesto que nos hemos preparado para un mundo previsible, industrial, todo el contrario del mundo, complicado y de servicios, en que nos encontramos. Y, en tercer lugar, porque la evolución tecnológica (y consecuentemente la de las organizaciones) va a un ritmo que invalida el concepto de planificación estratégica, tal como lo adoptamos en su momento.

Y, que se me entienda, no estoy invalidando el significado sino como lo aplicamos. Es decir, no tiene sentido (ni destino) para mí hacer una planificación estratégica que tenga un alcance, "clásico", de tres a cinco años ver. En cambio, sí que es interesante tener en cuenta este concepto tomando el horizonte de validez de una semana o de un día. Si no, preguntáis a los hoteleros como fijan, hoy en día, una cosa tan estratégica como las tarifas: se conectan cada mañana a un sistema de recomendación de precios que se realimenta de la competencia; como la Bolsa, un puro negocio de gestión de la información. Yendo un poco lejos pero no en aplicación, sepan que algún hotel de Las Vegas puede disponer de hasta 450 tarifas diferentes, más que días en un año. 

Y llegados aquí, volvemos al principio: la cantidad de información, la disparidad y la velocidad son las tres V que determinan un entorno (tecnológico) de Big Fecha: Volumen, Variety y Velocity y su aplicación estratégicamente táctica para el día a día, en que tenemos que tomar infinidad de pequeñas decisiones e ir corrigiendo, diariamente, el rumbo hacia un modelo difuso en el cual el único seguro es que la complejidad será creciente y el digital, real, tanto como para llegar a hacerse invisible. Como el YATE.
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