Los 8 rasgos de un buen líder (para toda la vida)

Pedro Díaz Ridao afirma que en este nuevo mundo globalizado, las habilidades y la capacidad para aprender de forma constante son esenciales para el desarrollo profesional

El libro expone las 8 característiques que todo buen léder tiene que tener | iStock El libro expone las 8 característiques que todo buen léder tiene que tener | iStock

Te has preguntado alguna vez por qué la industria de Hollywood se estableció en Los Ángeles y tuvo un éxito sin precedentes? O cómo se lo hizo el jugador más bajito de la NBA para convertirse en campeón del concurso de mates? En este libro -Mejores líderes, 8 clavas para el éxito en lo deporto y en la vida (LID Editorial, 2018)- descubrirás las historias más fascinantes y sorprendentes de como personas que hoy en día consideramos exitoses consiguieron llegar donde son ahora de la nada. Como los cantantes de The Black Eyed Peas, dos chicos pobres que consiguieron arrasar con su música, o los hermanos Roca, de La Bodega de Can Roca, que a base de un aprendizaje constante ganaron las tres estrellas Michelin.

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Y es que los líderes no nacen, si no que se crean, después de mucho esfuerzo, actitud y mucho de aprendizaje. Pero por eso se tiene que dar el paso de romper con la zona de confort, aquello que hemos hecho siempre, y preguntarnos si podemos aportar valor desde otro ángulo o si podemos hacer algo diferente. "Tenemos la oportunidad de aprovechar la libertad de la cual disfrutamos para pasar de la intención a la acción y generar el futuro que deseamos", señala el autor del libro, Pedro Díaz Ridao. Y es que "el liderazgo tiene más de infinito que nunca, puesto que, cuanto más cambian las competencias que piden nuestros lugares de trabajo, más nos tenemos que renovar, reinventar y aprender nuevas habilidades. Y hacerlo durante toda la vida.

"Los líderes crean líderes, no seguidores"

Pero, como bien se ha dicho, un líder es actitud. Es por eso que Díaz Ridao señala los ocho rasgos de personalidad que comparten todos estos líderes mencionados antes y que "son necesarios para convertir las ideas en acciones". Ocho consejos inspirados en casos reales e historias de superación que son un ejemplo a seguir.

  1. Autoeficacia. Tu carrera no te define, y mucho menos cuando tienes que decidir estudiar una cosa u otra con 17 o 18 años.
  2. Propensión al riesgo: cambia cuando las cosas vayan bien. En un mundo en el cual el cambio es constante, anticiparse resulta fundamental para evitar quedarse atrás. Pero para saber anticiparse es imprescindible desarrollar antes una cualidad cada vez más necesaria: aprender a gestionar el riesgo. Y es que, como dice el asesor financiero norteamericano Gary Cohn, "no invertir en la gestión del riesgo supone un negocio arriesgado".
  3. Creatividad: cambia las reglas desde dentro. Kathrine Switzer es la primera mujer que corrió el maratón de Boston, y lo hizo cuando estaba prohibido que las mujeres participaran en este tipo de actividades. Un hecho que marcó un antes y uno después en el running y que convirtió Switzer en un referente en la lucha por los derechos de la mujer. "Si romper las reglas a veces representa la única manera de cuestionarlas, cambiar las reglas dentro de las reglas nos otorga la legitimidad necesaria ante aquellos que encara no están preparados para el cambio".
  4. Pensamiento crítico: cuestiona las cosas y replantéate tus prioridades. Un ejemplo curioso es el del entrenador de la NBA, Gregg Popovich, quien cada verano después de las vacaciones arrancaba los entrenamientos con preguntas a sus jugadores como quienes fueron los primeros exploradores a poblar el oeste de los Estados Unidos?, o cual es la cuarta ciudad santa del Islam?. Unas preguntas para estimular su curiosidad y pensamiento crítico que se ha acabado convirtiendo en un concurso al estilo Trivial para ver cuánto saben los jugadores sobre temas que van más allá del baloncesto.
  5. Tolerancia a la ambigüedad: empezar perdiendo no es perder. Los mejores líderes no disfrutan más de la incertidumbre que el resto de mortales, pero sí que interiorizan que cuando existe se nos está ofreciendo la oportunidad de tener un proyecto nuevo y, por lo tanto, un regalo en forma de motivación para hacer algo diferente, aunque a veces implique remontar un resultado o una condición adversa. Y es que "resulta muy difícil motivarse con algo que no requiere ningún esfuerzo".
  6. Locus de control: conecta contigo mismo antes de conectar con los otros. El locus control es un término utilizado en psicología para referirse a la percepción que tiene una persona sobre las causas del que sucede en su vida. Es la manera en la cual percibimos si tenemos o no una cierta sensación de control sobre el que ocurre en nuestra vida. "Potenciar nuestro locus de control interno nos hace responsables de nuestra propia vida y nos da más herramientas para luchar por el que queremos".
  7. Impacto social: rompe con los pronósticos. Tal como afirma David Packard, "la mejora de la sociedad no tiene que ser trabajo de unos pocos. Es una responsabilidad que tiene que ser compartida por todos".
  8. Empatía: aprende a leer bien las emociones. La falta de empatía, la capacidad de sentir y comprender las emociones otras personas, a veces trae a los líderes a acabar aislándose y, tarde o temprano, sus trabajadores acaban huyendo de aquel sótano para buscar algo mejor. Y es que, si queremos que nuestros equipos no se vayan, tenemos que darlos motivos con nuestro comportamiento diario porque quieran desarrollarse junto con nosotros. Y es que, para Tom Peters, uno de los mayores expertos en management, los líderes crean líderes, no seguidores.
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