La Cámara de Comercio de Barcelona ha rebajado dos décimas la previsión de crecimiento del producto interior bruto (PIB) de la economía catalana por el impacto de la guerra de Oriente Medio, el choque energético que está disparando los precios de los combustibles y el aumento de la incertidumbre global. El impacto se notará sobre todo en los precios con una inflación que crecerá hasta el 3% a finales de año. Estas previsiones tienen en cuenta el impacto actual del conflicto y las “cicatrices” que puede dejar si finalizara pronto. Si las hostilidades se cronifican, las previsiones económicas aún empeorarían más: el PIB catalán podría crecer este ejercicio por debajo del 2% y la inflación dispararse entre el 4% y el 5%.
Así pues, en caso de que el bloqueo del estrecho de Ormuz -por donde pasa el 20% del petróleo y el gas mundial- y las tensiones entre los Estados Unidos, Israel e Irán se alarguen más allá, la Cámara prevé una reducción de la actividad en Catalunya de un máximo de entre 6 y 8 décimas, que dejaría el aumento del PIB entre 1,4% y 1,6%.
Para que se produzca un crecimiento por debajo de este segundo escenario, se tendría que producir un "escenario apocalíptico" que el análisis de la Cámara no contempla ahora mismo. De hecho, el ente cameral señala que ahora mismo la economía lleva "mucha inercia" porque arrastra crecimientos elevados en los últimos trimestres. En general, prevén un impacto "mucho más reducido" en comparación con la guerra de Ucrania que estalló en 2022 y que situó la inflación en máximos históricos del 10%.
La institución ha subrayado que el motor de la economía para hacer frente al choque energético será el consumo interno mientras que las ventas al exterior contribuirán de forma negativa al crecimiento de la actividad en Catalunya este 2026, afectadas por la incertidumbre global.
La Cámara prevé una reducción de la actividad en Catalunya de un máximo de entre 6 y 8 décimas, que dejaría el aumento del PIB entre 1,4% y 1,6%
Así pues, el ente cameral prevé que el consumo privado “continúe siendo dinámico”, impulsado por una tasa de ahorro inusualmente alta y por un empleo que crece a buen ritmo.
“La ocupación todavía va muy bien y los salarios reales no están decreciendo, están aumentando moderadamente. Esto sumado a una tasa de ahorro que está alta debería ser un impulsor del consumo privado y a mantener la inercia positiva al conjunto de la economía”, ha dicho el jefe del Gabinete de Estudios Económicos de la Cámara, Joan Ramon Rovira en una rueda de prensa este martes.
Según Rovira, el repunte de Expedientes de Regulación de Empleo (ERE) que se ha producido últimamente es “destacado” pero no se debe leer como una tendencia general. El director de Estudios Económicos de la Cámara ha vinculado la evolución positiva del empleo al ciclo económico y ha asegurado que si se reduce la actividad entre 6 y 8 décimas -como prevé el escenario de afectación más severo- habrá “un freno de contrataciones”.
A pesar de esto, Rovira se ha mostrado “preocupado” por el impacto que tendrá una posible moderación salarial que vaya en paralelo de un aumento de los precios y que reduzca el poder adquisitivo de los trabajadores. Asimismo, ha confiado en el factor ahorro que hará de “colchón” y “aguantará” el consumo.
También han destacado que la inversión productiva por trabajador se situaba en máximos antes de iniciar la guerra como elemento que aporta resistencia a la economía. Otro factor de apoyo de la inversión será el ahorro empresarial, ya que la deuda consolidada de las empresas está en valores bajos. “Las empresas están saneadas y tienen mucha munición para afrontar las inversiones en gran medida con fondos propios”, ha dicho Rovira. Por otro lado, ha insistido en que “la otra cara de la moneda” son las exportaciones que caerán de “manera generalizada” por la incertidumbre del comercio mundial que es “muy importante”.
La Cámara ha remarcado que el sector turístico no está creciendo de forma “vertiginosa” sino que se encuentra en un momento de moderación y tiene una evolución incierta, ya que puede verse afectado por las cancelaciones de vuelos por el incremento del precio del queroseno, pero puede verse beneficiado, por otro lado, por el efecto llamada de los países del Mediterráneo como destinos seguros frente a los de Oriente Medio.
En cuanto al mercado laboral, el Gabinete de Estudios ha destacado que la creación de empleo en sectores de mayor valor añadido ha sido más dinámica que en sectores de menor valor añadido. En comparación con el año pasado, los servicios avanzados -informática, comunicaciones, profesiones científicas y técnicas- han incrementado el empleo un 7,7% mientras que la hostelería ha crecido un 1,4% y el comercio cae un 0,3%. La industria manufacturera ha crecido un 0,9% que es “significativo” según Rovira.
Según Rovira, el repunte de ERE que se ha producido últimamente es “destacado” pero no se debe leer como una tendencia general
La Cámara ha subrayado que el mercado laboral muestra un “cambio estructural” con la hostelería “estancada” en su peso en el conjunto de los afiliados (7,9%) mientras que los servicios avanzados sí que aumentan su cuota (11,7%). En paralelo, uno de los sectores más tradicionales como es el comercio “pierde claramente cuota” bajando al 16,5%.
El ente ha desmentido el tópico de que la brecha de productividad con Europa se podría cerrar si se incrementa el peso de la industria todo afirmando que también en el sector manufacturero Catalunya está por debajo de Europa. “La composición sectorial no es el factor explicativo de la baja productividad relativa de Catalunya”, señalan.