La práctica del running tiene un claro componente de género y es necesario ser conscientes de esta situación y dar confianza a las mujeres mientras practican deporte en las calles. Un 19% de las mujeres que corren por Barcelona han sufrido situaciones de acoso, físicas o verbales, sobre todo en el atardecer y por la noche. Las calles mal iluminadas y los parques son sensibles al riesgo, cómo es el caso de Montjuic, Collserola o el Parc de la Ciutadella que generan poca sensación de seguridad. Ante esta incertidumbre muchas mujeres piden ayuda y un plan de actuación rápido, según el estudio Pràctica de running a Barcelona des d'una perspectiva de gènere, impulsado por el RACC y Zurich Seguros.
El auge de esta práctica deportiva ha aumentado con la pandemia del coronavirus y según las últimas estadísticas, 7,3 millones de personas practican running en el Estado. Y la presencia cada vez es más notoria entre el género femenino, a pesar de que el 70% de las mujeres afirma tener dificultades para compatibilizar el deporte con su vida profesional y personal. Y lo peor de todo, el 19% de ellas se ha planteado abandonar la práctica, frente al 10% de los hombres a consecuencia de las situaciones de acoso.
El 19% de las mujeres que corren por Barcelona han sufrido situaciones de acoso, físicas o verbales, sobre todo en el atardecer y por la noche
Desde el RACC piden que la administración pública aborde la problemática seriamente y que se genere un modelo de ciudad que integre la perspectiva de género. Con este enfoque se crearán espacios más seguros y entornos más agradables y reconfortantes para las personas que quieren practicar deporte. Respecto a los corredores, sean hombres o mujeres, recomiendan no usar auriculares para estar atentos a lo que sucede en el entorno, elegir una ruta frecuentada por otros corredores y sobre todo con buena iluminación. También utilizar dispositivos o aplicaciones de rastreo en directo y también el uso de aplicaciones para correr en grupo.
Finalmente, es importante fomentar la convivencia de usos en la ciudad, crear campañas de información para la seguridad personal y viaria de los corredores a la ciudad, identificar los puntos negros y sobre todo, fomentar la incorporación de mujeres en la toma de decisiones y en la redacción de documentos de planificación urbana. Detalle imprescindible para enfocar el running con perspectiva de género.