La economía catalana crecerá un 2,3% en 2026, según el último escenario macroeconómico de la Generalitat, que apunta a un avance sostenido a pesar del contexto de incertidumbre geopolítica. En un comunicado, el Govern atribuye esta evolución a la combinación de la inercia positiva del año pasado y a la solidez de la demanda interna, que continuará actuando como "principal motor". Sin embargo, el ejecutivo alerta de que factores como el conflicto en Oriente Medio y el bloqueo del estrecho de Ormuz pueden presionar los precios de la energía y frenar la actividad si se alargan en el tiempo. En cuanto a 2027, el crecimiento previsto es un poco más suave, del 1,8%.
Ante la incertidumbre, el Gobierno plantea escenarios alternativos. En un escenario adverso, el crecimiento de 2026 se reduciría al 2,1%, mientras que en un escenario severo bajaría hasta el 1,9%. De cara a 2027, estos escenarios sitúan el avance del PIB entre el 1,7% y el 1,3%, respectivamente.
El consumo de los hogares aumentará un 2,6%, a pesar de una cierta moderación por el impacto de la inflación
Sin embargo, las previsiones señalan que el PIB catalán seguirá creciendo por encima del de la zona euro (1,1%) y economías como Alemania (0,8%) o Francia (0,9%), y en línea con la economía española, que se situaría en torno al 2,1%-2,3%.
El consumo de los hogares aumentará un 2,6%, a pesar de una cierta moderación por el impacto de la inflación, mientras que la inversión crecerá un 3,3%, todavía impulsada por los fondos europeos pero condicionada por la incertidumbre internacional y el aumento de los costes financieros. En cambio, la demanda externa restará crecimiento, con una contribución negativa de 0,2 puntos, en un contexto de ralentización del comercio global.