El gobierno español invertirá 5.000 millones de euros en las medidas que incluye el decreto para hacer frente al conflicto en Oriente Medio, aprobado este viernes en un Consejo de Ministros extraordinario. Tal como ha explicado el presidente español, Pedro Sánchez, el plan incluye una reducción "drástica" de la fiscalidad energética con medidas como la rebaja del IVA del 21% al 10% de los carburantes, la electricidad y el gas. El ejecutivo extiende hasta diciembre de 2026 el bono social eléctrico y refuerza el térmico; bonifica el 80% de los peajes a las industrias expuestas y ofrece una ayuda directa de 20 céntimos por el litro de combustible al sector agrícola. La rebaja del IVA a la gasolina se traducirá en 20 euros de ahorro por depósito de coche medio.
Sánchez ha concretado que el plan contempla medidas en dos ejes: uno coyuntural para paliar los efectos inmediatos del conflicto y proteger los sectores más expuestos y unas estructurales para poder continuar con la política de descarbonización y electrificación de la economía española, tal como ha detallado el presidente.
El presidente del gobierno español ha concretado que las medidas beneficiarán un total de veinte millones de hogares y tres millones de empresas y ha recordado que el paquete se ha consensuado con agentes sociales y grupos parlamentarios, a quienes ha aprovechado para pedir el apoyo para convalidarlo. "El decreto impedirá que los efectos de esta guerra ilegal lleguen a España, pero intentaremos que las consecuencias sean menos erosivas", ha concluido Sánchez.
Medidas coyunturales
Las medidas coyunturales incluyen la rebaja del IVA del 21 al 10% en los carburantes, que se traducirán en una rebaja efectiva de 30 céntimos de euro por litro en función del tipo de carburante. El plan también prevé reducir el IVA en la electricidad y el gas y congelar el precio máximo del butano.
En materia de suministro eléctrico, el ejecutivo español ha acordado prohibir los cortes en los hogares más vulnerables y extender hasta diciembre de 2026 el bono social eléctrico, así como "reforzar de forma sustantiva" el bono térmico. Sánchez ha recordado que las industrias más expuestas son las electrointensivas y que por ello bonificarán el 80% de sus peajes.
El plan también incluye medidas para el sector agrícola como una ayuda directa de 20 céntimos por litro de combustible; una ayuda equivalente para la compra de fertilizantes y una "flexibilidad mayor" en los contratos de suministro energético para que estas empresas "puedan adaptar sus condiciones sin costes adicionales" según cómo evolucione el contexto internacional.
Sánchez ha resaltado que cada euro de este plan sale del esfuerzo de los contribuyentes españoles y que el ejecutivo "no tolerará" que haya personas que quieran sacar provecho de estas ayudas. Por ello, el plan prevé que la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) tenga más capacidades para "perseguir y eventualmente castigar" las empresas que se aprovechen de la crisis.
Medidas estructurales
Sánchez ha detallado que el decreto ley incorpora otras medidas para "continuar" con la política de descarbonización impulsada por su gobierno, que, según ha explicado, ha servido para reducir los efectos de la crisis en Oriente Medio. "Hoy somos más resilientes gracias al despliegue de las renovables y hay que seguir en este camino", ha subrayado el jefe del ejecutivo.
Entre otros, el paquete aprobado incluye la entrada en vigor de un conjunto "masivo" de deducciones del impuesto sobre la renta por la instalación de placas solares, puntos de recarga y bombas de calor, y también deducciones fiscales en el IRPF para aquellos ciudadanos que "inviertan para contribuir a la soberanía energética" del Estado. El ejecutivo también proporcionará ayudas para la aclimatación de edificios y para la agilización en la instalación de energías renovables.