A pesar de la guerra arancelaria a inicios de año, la debilidad de algunas de las principales economías europeas y la evolución de los conflictos bélicos, tanto la economía española como el sector de fabricantes de material eléctrico han cerrado el año con resultados positivos. Según datos de la Asociación Española de Fabricantes de Material Eléctrico (AFME), la organización que representa y agrupa a las empresas dedicadas a la fabricación de material eléctrico en España, el sector registró un crecimiento del 3,4% en 2025.
Este avance consolida una tendencia positiva, con incrementos del 2,1% en 2024 y del 1,6% en 2023. Dentro de los resultados de 2025, cabe destacar que, a pesar de la contracción en sectores como las renovables, las ventas nacionales se han beneficiado de la buena marcha de la economía española y un cierto dinamismo en ámbitos como la electrificación de procesos industriales, el sector energía, los centros de datos o la construcción residencial.
Este avance consolida una tendencia positiva, con incrementos del 2,1% en 2024 y del 1,6% en 2023
Si bien el año se inició con altos niveles de incertidumbre, finalmente las exportaciones en 2025 crecieron un 7,6% y representan el 35% del total de las ventas del sector.
Luis Lopezbarrena, presidente de AFME, ha valorado el desempeño del sector: "A pesar de los desafíos internacionales, el sector del material eléctrico ha demostrado su solidez y capacidad de adaptación, consolidando un crecimiento sostenido que refuerza su papel estratégico en la economía española".
De cara al futuro, la Junta Directiva de AFME prevé un crecimiento sostenido del 4% en el mercado nacional para 2026, lo que refuerza las perspectivas positivas del sector y subraya su capacidad de adaptación y resiliencia ante un entorno económico complejo. Estas previsiones apuntan a que el material eléctrico seguirá siendo un motor clave para la economía española, impulsando innovación, empleo y competitividad en los próximos años, apoyadas en su papel de industria manufacturera habilitadora de la descarbonización de la economía a través de la electrificación.
La amplia oferta de equipos, dispositivos y soluciones para las instalaciones eléctricas en sectores tan relevantes de nuestra economía como la edificación residencial y terciaria, industrias, energía, movilidad eléctrica e infraestructuras es una gran fortaleza del sector.