La Unión Europea ha dado este lunes el paso definitivo para recortar un 47% el volumen de acero que puede entrar en el mercado comunitario libre de aranceles y elevar hasta un 50% los gravámenes que se impondrán a las importaciones que superen este umbral. La medida busca proteger la industria siderúrgica europea ante el exceso de producción mundial, especialmente por parte de China. Después de que el Parlamento Europeo avalara la medida el mes de mayo, este lunes lo han hecho los Estados miembros de la UE. El nuevo marco entrará en vigor a partir del 1 de julio, justo cuando expiran las salvaguardias comerciales vigentes desde 2018.
"El acero es indispensable para la base industrial de Europa. Con esta medida, establecemos un marco sólido para hacer frente a las distorsiones del mercado global, proteger la competencia leal y dar más seguridad tanto a los productores de acero como a las industrias transformadoras", ha dicho el ministro de Energía y Comercio de Chipre, Michael Daminianos, cuyo país ejerce este semestre la presidencia de turno del Consejo de la UE.
El nuevo marco entrará en vigor a partir del 1 de julio, justo cuando expiran las salvaguardias comerciales vigentes desde 2018
La nueva regulación fija en 18,3 millones de toneladas anuales el volumen de importaciones de acero que podrá entrar en la UE libre de aranceles, se trata de un 47% respecto de las cuotas de 2024. En paralelo, para las cantidades que excedan esta cuota, el arancel que se impondrá será del 50%, mientras que hasta ahora era del 25%.