Patricia Aymà ha sido reconocida con el Premio Princesa de Girona CreaEmpresa 2026. La mujer que se define como “entrenadora de bacterias” es cofundadora, presidenta y directora de tecnología de Benviro, empresa pionera en el desarrollo de bioplásticos biodegradables a partir de residuos orgánicos mediante procesos biotecnológicos.
La empresa de Santa Perpètua de Mogoda nació en 2018 de la mano de Patricia Aymà, Noelia Márquez y Jordi Margarit, pero el vínculo de Aymà con las bacterias comenzó de manera inesperada: “Durante mi infancia sufrí repetidas infecciones respiratorias, pero años después descubrí el potencial fascinante de estos microorganismos”, explica la cofundadora a VIA Empresa. Así pues, se formó en biotecnología en la Universitat Autònoma de Barcelona y cursó un máster en Ingeniería Ambiental en la Universitat de Barcelona con un objetivo: ofrecer una alternativa biodegradable a los plásticos actuales para reducir su impacto en el planeta.
La compañía consigue a través de un sistema basado en bacterias entrenadas para convertir materia orgánica en materiales sostenibles el primer bioplástico microplastic-free
Y es que, durante años, el problema del plástico ha sido claramente visible: mares enteros solo de plástico y toneladas de residuos plásticos en vertederos que tardarán siglos en desaparecer. Pero hoy, el verdadero desafío reside en lo que no vemos, los microplásticos. Estos están presentes en todo nuestro ciclo vital. Ya los encontramos en el aire que respiramos, en el agua que bebemos, en la comida que comemos, y en la ropa que vestimos.
Ahora, bajo el liderazgo tecnológico de Aymà, la compañía consigue a través de un sistema basado en bacterias entrenadas para convertir materia orgánica en materiales sostenibles, ofrecer una solución: BEO, el primer bioplástico microplastic-free. Aymà añade que se define como una “entrenadora de bacterias”, porque las prepara para que sean más resistentes, se adapten mejor a los residuos, crezcan más deprisa y acumulen la máxima cantidad posible de material. “Las bacterias, igual que las personas cuando comemos demasiado y acumulamos grasa, hacen exactamente lo mismo: comen y generan una reserva interna. Esta reserva es, precisamente, el bioplástico biodegradable”, detalla.
En fase de validación comercial
La cofundadora lo explica así: “Como empresa, tenemos dos maneras de fabricar bioplásticos. Una es crear nuestro propio material, que obtenemos gracias a unas bacterias que se alimentan de residuos orgánicos y generan un bioplástico biodegradable”, explica. Por otro lado, “nos hemos especializado en adaptar, procesar y personalizar cualquier tipo de bioplástico disponible en el mercado según las necesidades de los clientes, más allá del material propio que desarrollamos”, añade.
Aymà y su equipo proporcionan materias primas de bioplástico personalizadas y asesoran a las empresas para que las puedan integrar fácilmente en sus procesos industriales. “Es decir, ofrecemos una alternativa al plástico convencional adaptada al final de vida que cada empresa necesita”, explica la cofundadora. Actualmente, la empresa se encuentra en fase de validación comercial. “Ya tenemos el producto testado y diversas fórmulas preparadas para salir al mercado. Ahora mismo, más de 30 empresas están en proceso de certificación y homologación”, añade.
En este punto, Aymà confiesa que “este año estamos en esta validación comercial y, por lo tanto, nuestra planta ya está pendiente de que esto suceda para poder escalar y ser una tecnología ya totalmente implementada”. La tecnología de Benviro, capaz de convertir residuos orgánicos en bioplásticos, obtuvo una inversión de 11 millones de euros entre 2019 y 2022 que destinaron a patentar el proceso y crear el departamento de formulación para desarrollar materiales a medida para cada sector. Más tarde, en 2024, inauguraron una nueva planta de producción con residuo de cerveza como materia prima y comenzaron la comercialización de BEO en alimentación, cosmética, perfumería, agricultura y packaging (embalaje). Actualmente, el negocio se centra en la formulación y producción de bioplásticos personalizados.
Aymà: “Estamos valorando diferentes mercados en Brasil y quizás es incipiente, pero los Estados Unidos también”
Pujolasos, la empresa catalana de consolidada trayectoria en el sector del embalaje de lujo, que fabrican, tapones y complementos de madera para el sector Beauty, “están sustituyendo tus tapones de perfumería con nuestras formulaciones”, explica la cofundadora. No obstante, resalta que los están llevando a clientes internacionales, como por ejemplo Brasil. “Estamos valorando diferentes mercados en Brasil y quizás es incipiente, pero los Estados Unidos también”, señala Aymà.
Con una tecnología disruptiva como la de Benviro, Aymà prevé alcanzar una facturación para 2026 de millón y medio de euros. “Queremos que las personas utilicen productos y envases con tranquilidad, sin preocuparse por su salud ni por el impacto ambiental”, apunta la cofundadora, y añade: “Queremos plásticos que no generen microplásticos ni comprometan nuestra salud”.