Grifols se ha defendido ante la decisión de la agencia de calificación de la deuda Moody's de rebajarle el rating y que ha comportado a la farmacéutica una caída del 12% en bolsa. La multinacional ha asegurado que las últimas operaciones que ha llevado a cabo le han permitido cancelar las deudas pendientes hasta el 2027, según ha informado en un comunicado remitido a la Comisión Nacional del Mercado de Valores. Moody's alertó de un elevado apalancamiento y avisó de una gobernanza "compleja y opaca" de la compañía. Grifols ha argumentado que ya tiene en el banco los 1.600 millones de euros de la venta del 20% de Shanghai Rass y que ha colocado 1.000 millones en deuda para hacer frente a los vencimientos del 2025.
Moody's ha rebajado la calidad de la deuda de Grifols de B3 a B2 con perspectiva estable. En su informe, señalaba que todavía observa un alto apalancamiento a pesar de la venta reciente del 20% de Shanghai RAAS por 1.800 millones de dólares. La agencia indicaba un flujo de caja menor del previsto y apuntaba que mantendrá la rebaja del rating para un periodo de entre un año y un año y medio. Por otro lado, apuntaba una estructura de gobernanza "compleja y opaca", las transacciones entre sus partes y la "rotación" de los cargos directivos al frente de la compañía.
Después de la publicación de los informes de Gotham Research, que acusaron la multinacional catalana de falsear las cuentas y llegaron a asegurar que el valor de la compañía era "cero", Grifols apartó la familia del frente de la empresa e incorporó Nacho Abia como nuevo consejero delegado.
A la nota remitida a la Comisión Nacional del Mercado de Valores, Grifols afirma que espera un cash-flow positivo para el segundo cuatrimestre de este año y que mantiene una posición de liquidez "fuerte", que estima en 2.400 millones de euros a finales de junio sumando el dinero procedente de la venta de Shanghai RAAS.
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