Las Spice Girls de Inditex

Las cadenas catalanas del gigante gallego registran una facturación agregada de 5.577 millones de euros, un 24% del total del grupo

Como las Spice Girls: hay la explosiva, el elegante o la deportiva. Las cinco cadenas catalanas de Inditex, cada una con su personalidad y su público objetivo, han conseguido tejer un negocio que ya representa una cuarta parte de las ventas del grupo. Bershka, Massimo Dutti y Stradivarius, que reparten sus sedes entre Tordera y Sellent, se encuentran al podio de las firmas del grupo en Cataluña. Junto con Oysho y Uterqüe han levantado su facturación hasta los 5.577 millones de euros el 2016, registrando un crecimiento del 7,5% respeto el año anterior.

La cifra sitúa el negocio de Inditex en Cataluña por ante Mango, las ventas de la cual apenas superan los 2.300 millones de euros. En concreto, los conceptos de Inditex con sede en Cataluña representan un 23,9% de la facturación total del gigante de la distribución de moda, que tiene el honor de ser la primera compañía del sector a escala mundial, con unas ventas de 23.311 millones de euros el 2016, un 12% más que el año anterior. El barco insignia de la empresa fundada por Amancio Ortega continúa siendo Zara, con sede a la localidad gallega de Arteixo, que después de crecer un 13% en el anterior ejercicio, ensarta sus ventas hasta los 17.734 millones de euros.



Bershka, la explosiva
Bershka es heredera de las puntas de almohada de Arenys de Munt y de la industria textil del Maresme. La cadena, que nació en esta comarca de Cataluña, ha conseguido convertirse en el segundo concepto de Inditex por volumen de facturación, cerrando el 2016 con unas ventas de 2.012 millones de euros y pisando los talones a Mango. Con más de mil puntos de venta repartidos por todo el mundo, la cadena de Tordera ha levantado la persiana de 37 establecimientos en el último año y ha incrementado la caja un 7,4%.

El nacimiento de Bershka va ligado al nombre de Julián Imaz, uno de los empresarios catalanes con una trayectoria más larga dentro de la industria de la moda, que lanzó Bershka después de años de experiencia en la fabricación de prendas de ropa para terceros. Hoy es propietario de Comdipunt, compañía mataronina que en el pasado llegó a suministrar hasta cincuenta millones de piezas anuales a Inditex y que ahora es el paraguas de cadenas propias que han ido más allá todavía en el concepto del low coste nacional: Shana, Double Agente y Friday's Project.

Massimo Dutti, la formal
2.000 millones, pero de las antiguas pesetas, es el que se gastó Amancio Ortega en 1991 cuando decidió entrar al capital de Massimo Dutti adquiriendo un 37% de la compañía. La cifra, que hoy equivaldría a los doce millones de euros, permitía a Inditex sacarse la fama de tienda de ropa barata, poco más que un mercadillo, que arrosegava Zara desde su nacimiento a la década de los ochenta. En años posteriores, Inditex fue incrementando su participación en la firma fundada por Armando Lasauca.

Desde entonces, Massimo Dutti ha sido la única cadena de Inditex que se deja ver en la publicidad. En el ejercicio 2016, la compañía ha crecido un 8,8%, llegando a los 1.630 millones de euros de facturación y sumando 25 nuevas tiendas en todo el mundo. Una de las que ha acaparado más atención es el nuevo flagship store del Paseo de Gràcia, situado allá donde había la histórica tienda Vinçon de diseño y mobiliario.

Stradivarius, la atrevida
Stradivarius es la única cadena de Inditex que, a pesar de estar situada en Cataluña, no tiene su sede en Tordera sino que se ubica en Sellent. Es el cuarto concepto del grupo por volumen de negocio, después de Zara, Bershka y Massimo Dutti, y este año pasado ha registrado unas ventas de 1.343 millones de euros. La cifra, que supone un incremento del 4,2% respeto el año anterior, no ha permitido que la cadena mantuviera el beneficio antes de impuestos (ebit) que tenía el 2015, reduciéndolo un 13,8% en el ejercicio 2016 debido a varias inversiones llevadas a cabo en el último año.

La compañía está a punto de traspasar la línea del millar de establecimientos, con 994 tiendas en todo el mundo. Stradivarius, que recientemente ha puesto en marcha un centro de diseño en Cerdanyola del Vallès, ocupado por buena parte de la plantilla que hasta ahora trabajaba en el Bages, ha abierto 44 nuevos puntos de venta el 2016, a la hora que ha entrado en mercados como Argelia, Holanda, Israel y Nicaragua.

Oysho, el deportista
A pesar de que empezó como un concepto dedicado a la moda íntima femenina, el crecimiento logrado por Oysho ha venido de la mano del boom del deporte y del fitness. La cadena de Tordera ha sobrepasado los 500 millones de euros de facturación el 2016, incrementando las ventas un 12,6%. Esta cifra representa un aumento superior al registrado por el grupo Inditex a escala global y superior también el del resto de las cadenas catalanas del grupo.

Uterqüe, el elegante
La benjamina del universo Inditex ha incrementado la caja un 10,6% el último ejercicio, con una facturación de 83 millones de euros. Uterqüe dispone de 78 tiendas en todo el mundo, con una presencia más grande en países árabes como el Arabia Saudí o la Emiratos Árabes Unidos que no en otros mercados europeos o americanos. Nacida el 2008, la cadena se encuentra inmersa en un proceso de cambio de imagen invirtiendo parte de sus recursos en reaperturas de locales ya existentes. Dentro de la galaxia Inditex es tan pequeña que no representa ni un 1% de la facturación total del grupo.

La proscrita Lefties también es catalana
A pesar de que muchos consumidores no lo asocian con el gigante gallego, Lefties es también uno de los conceptos con que opera Inditex. La compañía, que desembarcará en el Arabia Saudí este año con media decena de establecimientos tal como avanzó VÍA Emprendida, representa el segmento de precio más bajo de todas las cadenas del grupo. Nació como un outlet de Zara y, en la actualidad, Inditex es todavía reticente a presentarla como un concepto con entidad propia.

A pesar de que también tiene su sede en Tordera, la compañía no detalla las ventas de Lefties, que incluye dentro de los 17.734 millones de euros de facturación de Zara. La cadena compite directamente con Primark y Kiabi y, según algunas fuentes, supera los 170 millones de euros de facturación anual. El resto de cadenas del grupo, Pull & Bear y Zara Hombre, tienen la sede a las localidades gallegas de Narón y Arteixo, respectivamente.
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