Veolia cerró el primer trimestre del año con una facturación de 11.427 millones, un 2,1% más, con crecimientos del 2% en Agua y del 4,1% en Energía, y una reducción del 0,1% en Residuos, según ha informado la empresa en un comunicado este miércoles. En España y Portugal, la facturación de la empresa fue de 711 millones de euros, un 3,2% interanual más a perímetro y tipo de cambio constantes.
El ebitda fue de 1.766 millones, un 5,1% más, y la deuda financiera neta se mantuvo "bajo control", en 20.797 millones, con una mejora del flujo de caja libre neto que la empresa ha calificado de significativa por la gestión de las inversiones industriales y del capital circulante.
La empresa ha explicado que el crecimiento está impulsado por "la buena evolución" de la actividad del Agua, que se ha beneficiado de la revisión favorable de las tarifas en España. Por su parte, el aumento de los volúmenes y las obras en la actividad Energía ha permitido compensar la disminución del precio de la energía.
Disciplina operativa y avance en las adquisiciones
La directora general de Veolia, Estelle Brachlianoff, ha explicado que los resultados del primer trimestre muestran "la solidez del perfil de crecimiento del Grupo y confirman sus excelentes perspectivas de desarrollo". Brachlianoff ha añadido que demuestran la "capacidad para generar resultados", al mismo tiempo que mantienen la disciplina operativa con 96 millones de ganancias en eficiencia.
Por otro lado, ha recordado la compra de PFAS en Australia y la superación de "las principales etapas" para culminar la adquisición de Clean Earth en Estados Unidos. Asimismo, ha mencionado el plan para acelerar la presencia en el sector de los centros de datos y la microelectrónica, con el objetivo de alcanzar más de mil millones de euros de ingresos anuales de aquí a 2030.
La empresa ha confirmado las previsiones realizadas para este año, con un "crecimiento orgánico sólido de la facturación" excluyendo el precio de la energía, y un aumento orgánico del ebitda de entre el 5% y el 6%. También prevé un aumento del beneficio neto corriente atribuible al grupo de "al menos un 8%" excluyendo Clean Earth y un incremento del dividendo en línea con el del beneficio neto corriente, así como mantener la ratio de deuda/ebitda igual o inferior a tres veces, sin contar a Clean Earth.
Veolia ha señalado que la compra de la empresa estadounidense tendrá un efecto positivo en el resultado neto corriente a partir de 2027 y las sinergias comenzarán en ese año, y que el programa de desinversiones de más de 2.000 millones se llevará a cabo en los dos años posteriores al cierre de la operación.