El Barcelona Supercomputing Center - Centro Nacional de Supercomputación (BSC-CNS) participa en numerosos proyectos destinados a comprender mejor los fenómenos climáticos extremos, anticipar sus impactos y desarrollar información útil para las administraciones, los servicios de emergencia, las empresas y la ciudadanía. En conjunto, estas iniciativas representan más de 21 millones de euros de financiación para el BSC, destinados al desarrollo de modelos, predicciones y servicios que contribuyan a prevenir riesgos y acelerar la adaptación al cambio climático.
En el ámbito de los incendios, EUBURN-RISK desarrolla una herramienta para simular conjuntamente la propagación del fuego y la dispersión del humo y otros contaminantes, con el objetivo de mejorar la prevención y la gestión del riesgo en el suroeste de Europa. MEDEWSA, por su parte, combina observaciones, modelos e inteligencia artificial para generar alertas tempranas sobre incendios, olas de calor, sequías, inundaciones y otros peligros, con una atención especial en el Mediterráneo. Sus ocho zonas piloto se distribuyen por Europa, el sur del Mediterráneo y África.
Los proyectos también analizan la vulnerabilidad de las infraestructuras. PRISMAS estudia cómo las sequías, las lluvias intensas, el granizo, los rayos, los incendios o los deslizamientos de tierra pueden afectar la generación de energía renovable y el transporte de la electricidad en España, cruzando la ubicación de las instalaciones con mapas de riesgo climático presente y futuro. La iniciativa europea Destination Earth amplía esta capacidad mediante gemelos digitales de la Tierra que permiten simular fenómenos extremos y explorar sus consecuencias con un elevado nivel de detalle.
El alcance de esta investigación se extiende también a las regiones polares y a la salud. ICEBERG analiza cómo la contaminación interactúa con el cambio climático en los ecosistemas y las comunidades de Groenlandia, Islandia y Svalbard. Por su parte, IDAlert e IDExtremes trabajan para anticipar enfermedades sensibles al clima y evaluar cómo las olas de calor, las sequías, las inundaciones y otros fenómenos extremos pueden favorecer la aparición de brotes. Estas líneas complementan el estudio de la exposición al humo de los incendios, que puede agravar las enfermedades respiratorias y cardiovasculares.
Infraestructuras como MareNostrum 5, una de las plataformas de supercomputación más avanzadas de Europa, hacen posible ejecutar modelos complejos, realizar múltiples simulaciones y explorar escenarios futuros
A escala local, el proyecto CLIMATICAT investiga el impacto del cambio climático en la salud de la población catalana, con especial atención a la salud mental y la ecoansiedad. Mediante la integración de datos ambientales, sanitarios y socioeconómicos, la iniciativa busca identificar los colectivos más vulnerables para apoyar el diseño de políticas públicas de salud y prevención.
La supercomputación permite conectar todas estas líneas de investigación procesando enormes volúmenes de observaciones meteorológicas, imágenes de satélite, datos sobre vegetación, emisiones, población, infraestructuras y proyecciones climáticas. Infraestructuras como MareNostrum 5, una de las plataformas de supercomputación más avanzadas de Europa, hacen posible ejecutar modelos complejos, realizar múltiples simulaciones y explorar escenarios futuros para conocer no solo dónde y cuándo se puede producir un fenómeno extremo, sino también qué poblaciones e infraestructuras estarán más expuestas, cómo se desplazará el humo de un incendio o qué medidas pueden reducir los daños.
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