20
de Mayo
de
2015 - 05:30
Sólo hay que sacar la cabeza en cualquier establecimiento de comer rápido para ver decenas de jóvenes –y no tan jóvenes– combinando frenéticamente la hamburguesa, las patatas fritas y el teléfono móvil con las manos llenas de grasa.
En la sociedad híper-conectada en la cual vivimos, este es uno de los problemas del primer mundo: no podemos dejar de enviar mensajes ni cuando tenemos las manos sucias. Como mínimo, este es el motivo de una curiosa campaña que KFC –la cadena de comer rápido antes conocida como Kentucky Fried Chicken– ha puesto en marcha a sus establecimientos en Alemania.
La campaña, diseñada por la agencia Serviceplan, está basada a sustituir los pequeños mantos individuales que se colocan sobre las bandejas de plástico por un teclado Bluetooth ultra-fin bautizado como KFC Tray Typer. Este teclado, algo más grueso que el manto original de papel, se conecta inalámbricos con el dispositivo móvil del usuario pulsando un botón dibujado en uno de sus laterales. Un golpe se ha realizado la conexión, ya se puede usar la bandeja como si fuera un teclado tradicional sin ensuciar la pantalla del teléfono o mesita.
De momento, la campaña parece que ha sido todo un éxito. Según sus responsables, después de la primera semana, fue necesario reponer todos los dispositivos de todos los restaurantes, puesto que los clientes se los llevaron en casa.
En cuanto a la tecnología, a pesar de que un teclado tan fin puede parecer futurista, en 2013 una empresa del reino unido llamada CSR ya presentó un teclado flexible prácticamente tan fin como un papel.
A pesar de tratarse de una solución a un problema absolutamente banal, la utilidad del invento es innegable, mucho más que este teclado, ratón, lápiz de memoria o incluso pendientes con forma de pollo de KFC Japón. El que no está claro es si el coste es asumible para incluir un teclado en cada una de los millones de bandejas que KFC tiene repartidas en todos sus establecimientos.
En la sociedad híper-conectada en la cual vivimos, este es uno de los problemas del primer mundo: no podemos dejar de enviar mensajes ni cuando tenemos las manos sucias. Como mínimo, este es el motivo de una curiosa campaña que KFC –la cadena de comer rápido antes conocida como Kentucky Fried Chicken– ha puesto en marcha a sus establecimientos en Alemania.
La campaña, diseñada por la agencia Serviceplan, está basada a sustituir los pequeños mantos individuales que se colocan sobre las bandejas de plástico por un teclado Bluetooth ultra-fin bautizado como KFC Tray Typer. Este teclado, algo más grueso que el manto original de papel, se conecta inalámbricos con el dispositivo móvil del usuario pulsando un botón dibujado en uno de sus laterales. Un golpe se ha realizado la conexión, ya se puede usar la bandeja como si fuera un teclado tradicional sin ensuciar la pantalla del teléfono o mesita.
De momento, la campaña parece que ha sido todo un éxito. Según sus responsables, después de la primera semana, fue necesario reponer todos los dispositivos de todos los restaurantes, puesto que los clientes se los llevaron en casa.
En cuanto a la tecnología, a pesar de que un teclado tan fin puede parecer futurista, en 2013 una empresa del reino unido llamada CSR ya presentó un teclado flexible prácticamente tan fin como un papel.
A pesar de tratarse de una solución a un problema absolutamente banal, la utilidad del invento es innegable, mucho más que este teclado, ratón, lápiz de memoria o incluso pendientes con forma de pollo de KFC Japón. El que no está claro es si el coste es asumible para incluir un teclado en cada una de los millones de bandejas que KFC tiene repartidas en todos sus establecimientos.