Una de las primeras acciones de la "nueva" Bankia ha sido una campaña publicitaria diciendo que ahora sí, ahora tendrán en cuenta los valores. El núcleo de todo sería saber si los responsables de la entidad han pedido perdón a los miles de afectados por las preferentes o a los trabajadores despedidos por su mala gestión. Demasiado a menudo nos deslumbran los focos de fuera y descuidem la comunicación con quienes tenemos más cerca, la comunicación interna.
Ahora más que nunca es la hora de llevar a cabo actuaciones que fomenten la cohesión interior entre la dirección y los trabajadores, que sepan cuál es el rumbo de la empresa, si habrá o no más recortes en personas y/o en salarios, que esperamos de ellos y quepueden esperar; en definitiva, generar compromiso, confianza, responsabilidad desde la cohesión de las personas, alineándolo con los valores, la misión y la visión de la compañía.
Pero también saberlo comunicar con un discurso unívoco, transparente, sincero y bidireccional, donde escuchar acontece un elemento estratégico clave. De aquí unos años, cuando recordamos la crisis , el mejor que puede pasar es que hablamos de cómo surgió un nuevo tipo de organización más abierta y más cercana, donde el eje central de la gestión son las personas.