Hace días que busco la manera más fácil de pasar las cintas de cassette en digital. Son de actuaciones en directo, maquetas y ensayos de los años 80 de cuando con tres amigos más de Tàrrega tocábamos en el grupo Víctimas de la Tos.
La solución barata era coger alguna pletina o algún walkman y enchufarlos al Mac. En verano me dediqué a hacer arqueología por casa pero ninguno no funcionaba bastante bien (las gomas si no las usas, se rompen). La segunda solución fue preguntar a la radio sihabía algún reproductor de cassette. Nada. Pregunté a amigos y conocidos del sector si tenían manera y tampoco.
Al final, hice el que tendría que haber hecho de buen principio que es consultar el consejo de sabios que es mi timeline de Twitter. No hace falta que os explique que recibí todo tipos de sugerencias, desde enlaces a empresas de digitalización —demasiado caro—, a "pásame las cintas y ya te lo hago yo cuando pueda" pasando cómprate un walkman y háztelo tú.
Pasé por la FNAC a preguntar si tenían algún aparato que permitiera digitalizar cintas de cassette. Después de un buen rato empaitant dependientes —un momento que estoy cono esa señora—, todo el que tuve por respuesta fueron caras de conmiseració, las mismas que me hicieron a Mediamarkt, Worten y similares. La última solución era comprar un reproductor de casette de segunda mano.
Escribo Cash Converters Floridablanca a Google Maps, me lo encuentra al mapa y me da toda la información de la tienda: dirección, horario, teléfono, fotografía del escaparate, valoraciones de los clientes y una gráfica que no había visto nunca de horas punta. Google muestra en según qué establecimientos, un diagrama de barras de afluencia de público hora a hora. Sabía que Google conocía muy bien nuestros hábitos de consumo en linea pero no sabía que conocía también nuestros hábitos de consumo a las tiendas del barrio.
Google sabe cuánta gente hay en un establecimiento en un momento determinado gracias a la información de los usuarios que acceden a compartir su localización a través de Google Maps.
Si queréis saber como de bien os conoce Google sólo tenéis que hacer clic en este enlace y haréis un viaje a vuestro pasado inmediato. Os quedaréis sorprendidos de todo el que sabe de vosotros especialmente si no utilizáis blocadors de publicidad.encontraréis los últimos vídeos que habéis buscado y visto al YouTube, las últimas buscas que habéis hecho a Google, los dispositivos desde donde accedéis en la red y los lugares del mundo por donde os movéis habitualmente. Google también guarda todas las buscas de voz que habéis hecho al buscador. Hace mucha impresión echar atrás en el tiempo y sentir vuestra voz de hace años. La buena noticia es que lo podéis borrar y desactivar si lo queréis.
A priori la característica "Horas punta" parece un win-win: los clientes sabemos qué hora es la mejor para ir a comprar y els establecimientos tienen información real de la afluencia de clientes por, si lo desean, hacer promociones por horas, días de la semana o temporadas. Todo a cambio de ceder nuestra ubicación. Pero si somos un poco malpensats (no hace falta mucho) podríamos llegar a pensar que la visión de la gráfica de una tienda en algún momento nos pueda hacer desistir de ir físicamente y buscar el producto a Google. Recordáis que Google vive de las buscas, la publicidad en linea y de las transacciones que hacemos en linea.
Al final me llega un tuit recomendándome un reproductor y conversor de cassettes a MP3 a Amazon. Son borde las seis, la hora de mayor afluencia al Cash Converters cuando recuerdo que con Amazon Premium algunos productos te pueden llegar el día siguiente. Hago clic al tuit, hago clic a 'Comprar ya en 1 clic' y mañana podré digitalizar mis cintas por el bien de la humanidad.