A quien interesa que las mujeres retrasamos la maternidad más allá de los 35 o 40 años? A nuestros cuerpos, a nuestra biología, a nuestros futuros hijos e hijas?
De verdad esto es el que queremos las mujeres? Por qué tenemos que organizar nuestras vidas en clave masculina siguiendo el ciclo de vida masculino?
A nuestros futuros hijos e hijas los interesa nacer de una madre "abuela" y sin la energía de una madre joven? Cuando los hijos pasen la adolescencia tendrán padres y madres con edad de ser abuelos/ y abuelas y ellos sus nietos o nietas. Esto queremos las mujeres?
Trabajando toda una vida, que significa un año o dos dedicado en la crianza de un hijo? Tenemos que supeditar el interés y el bien de nuestros futuros hijos/hijas a unos intereses muy concretos de unos cuántos
empresarios de cortas miras y obsoletos?
No podríamos organizar una sociedad en qué todos y todas fuéramos coresponsables de trabajar y de criar nuestros hijos e hijas y de cuidar a las persones dependientes? No somos capaces de esto, como humanidad?
La carrera
profesional de las mujeres sigue los patrones masculinos: Carrera experiencia
MBA, y el ascenso definitivo sobre los 40 años. Si en estos años estás fuera del mercado laboral, puede ser que ya no puedas entrar; y si estos años estás a medio gas, porque te coincide con la cría de tus hijos, perderás "el tren", comodecimos de manera coloquial. O sea, habrás frustrado tu
carrera profesional. Por qué pasa esto? Porque el
mundo empresarial está pensado en clave masculina. Ellos tienen una carrera profesional que no interrumpen en ningún momento por la cría de los hijos. Además, hay una
cultura empresarial obsoleta y anticuada que no valora las competencias femeninas ni otras formas
de liderazgo. Tampoco ha sabido integrar las nuevas posibilidades que significa retener talentos diversos y desarrollados en la práctica de la creación de la vida, y de las relaciones humanas cómo es tener hijos y criarlos.
Está comprobado que aplicar estas
competencias a la
empresa mejora sustancialmente el ambiente, sus equipos humanos y su motivación, que en definitiva es lo más importante. Además, y como consecuencia, mejora también sus resultados económicos. Y esto es riqueza para la
empresa y para la sociedad.
Por qué pasa esto? Porque aunque hemos avanzado tanto en técnicas, ciencia,
nuevas tecnologías, etc. no lo hemos hecho a dotarnos de una estructura social en qué sea posible nacer, vivir, trabajar y desarrollarse personalmente, profesionalmente y espiritualmente, seamos hombres o mujeres. Y por lo tanto, conciliar y equilibrar nuestras vidas. Estamos enfocados exclusivamente al
trabajo remunerado con horarios esgotadors en pro de un presencialisme (absurdo hoy en día), forzados y enfocados a resultados
sólo económicos por parte de las
direcciones de las
empresas, y a un crecimiento imparable y a la vez insostenible. La innovación
, la creatividad y el
rendimiento lo dan las personas y estas sólo pueden hacerlo si son felices y traen una vida equilibrada.
En nuestro país, ni los horarios, ni los servicios para los dependientes, ni los espacios, ni el ocio están en función de las personas ni de su bienestar, ni de su felicidad. En los países nórdicos hace muchos años que lo han entendido. Un país crece y progresa cuando sus personas crecen y progresan y para lo cual es imprescindible que sus personas sean felices y puedan equilibrar sus vidas.
En definitiva, promocionar e incluso financiar a las
directivas la congelación del óvulos con una apariencia de modernismo a favor de las mujeres y de su control de la natalidad, nomes responde a los
intereses económicos de algunas
grandes empresas, de sus representantes y, siempre, en clave masculina.
Sólo se un síntoma más que nuestra sociedad está enferma. Porque se está perjudicando a sí misma cuando impide que las mujeres sean madres a la edad que la naturaleza, la biología y los intereses de los hijos e hijas lo aconsejan.
Anna Mercadé publica regularmente sus artículos en su bloque personal.