Directora de la Fundación DiabetesCERO

Ciencia y empresa, una alianza vital para la cura

21 de Abril de 2026
Sandra Campinas | Cedida

La investigación científica en España se enfrenta a una paradoja persistente: poseemos el talento y la ambición necesarios para liderar avances siendo competitivos internacionalmente, pero avanzamos con una dependencia de recursos que ralentiza el cronómetro de la esperanza. Señala Isabel Mérida, presidenta de la Fundación DiabetisCERO, que "la ciencia no es lenta, lo que es lento es conseguir presupuesto para investigar". Esta realidad cobra una urgencia especial en el ámbito de la Diabetes Tipo 1 (DT1), una enfermedad autoinmune que condiciona la vida de más de 190.000 personas en nuestro país.

 

La reciente I Encuentro Ciencia y Empresas: Juntos por el Cuidado, que hemos organizado en Barcelona, ha marcado un hito necesario al poner sobre la mesa una verdad incómoda: los fondos públicos no son suficientes para garantizar nuestra soberanía científica. En un contexto en el que la financiación de la fundación depende en un 98% del capital privado, el compromiso del tejido empresarial no es solo una opción de responsabilidad social corporativa (RSC), sino el motor indispensable para que los proyectos de laboratorio se transformen en soluciones terapéuticas reales.

Más allá de la filantropía: un propósito compartido

Empresas como Mattel o Iris Venture Builder, con sede en Barcelona, y Viviendea (Valencia) están demostrando que la implicación en la investigación médica es una inversión de triple impacto. No solo aceleran la llegada de una cura, sino que fortalecen su propia identidad corporativa. En un mercado donde el 71% de los consumidores valora la reputación y la coherencia de las marcas, apostar por la ciencia es una declaración de principios que atrae talento y genera una conexión auténtica con la sociedad.

 

"Apostar por la ciencia es una declaración de principios que atrae talento y genera una conexión auténtica con la sociedad"

El ejemplo de Mattel, cofinanciando becas a través del lanzamiento de una Barbie con DT1, ilustra cómo la creatividad empresarial puede normalizar una condición crónica mientras financia su erradicación. Es este tipo de audacia el que necesitamos para revertir cifras preocupantes: mientras en Europa se desarrollan 40 ensayos activos, en España la cifra se reduce drásticamente, hecho que evidencia una brecha que solo la colaboración privada puede cerrar.

Una llamada a la acción

Nuestra labor en la Fundación DiabetisCERO, la única en España dedicada exclusivamente a este hito, es un recordatorio de que cada alianza suma. Sin embargo, el reto de captación de fondos es constante. La ciencia es una carrera de fondo, pero para las familias que conviven con la DT1, el tiempo es un lujo que no se pueden permitir.

Es hora de que el colectivo empresarial español entienda que apoyar la investigación no es un acto de caridad aislado, sino un pilar fundamental de la salud colectiva y la competitividad del país. Necesitamos más empresas que den el paso, que se conviertan en mecenas de la innovación y que, junto con investigadores y pacientes, trabajen para que la cronicidad de la diabetes tipo 1 tenga, por fin, una fecha de caducidad.