Cómo aproximarnos al valor de una empresa en cinco minutos

Muy a menudo podemos estar interesados en conocer lo que vale una empresa. Antes de empezar conviene reconocer que el valor es siempre muy subjetivo y que para hacer una buena valoración hace falta mucho tiempo y mucha información sobre la situación actual de la empresa y sobre las perspectivas de futuro. Pero, a veces no se dispone de mucha información, ni de tiempo, para hacer un análisis a fondo, y simplemente interesa tener una estimación superficial. En estos casos, para salir del paso, podemos hacer lo siguiente.

"El balance y el último beneficio nos pueden ayudar a hacer una primera estimación del valor de una empresa"

En primer lugar, tenemos que mirar las últimas cuentas anuales, que si es posible tienen que estar auditadas para ser más fiables. Una primera estimación nos la dará el valor contable del balance que es el activo menos todas las deudas. Por ejemplo, si el activo es de dos millones de euros y las deudas son 1,2 millones de euros, el valor contable será de 0,8 millones de euros. A este valor habrá que añadirle los activos no contabilizados, como determinados intangibles (marcas, por ejemplo). También hay que añadir las plusvalías no contabilizadas de determinados activos (como los inmuebles, por ejemplo). Estas plusvalías existen cuando el valor en libros de los inmuebles (basado en el valor de adquisición) es más bajo que su valor de mercado actual. En la mayoría de empresas, cuando se añaden estos activos no contabilizados, el valor total de la empresa aumenta entre un 50% y un 100%. Como referente, podemos indicar que de acuerdo con Bloomberg, el valor de mercado de las empresas a lo largo de las últimas décadas se ha situado alrededor de dos veces el valor contable.

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En segundo lugar, tenemos que consultar la cuenta de resultados para conocer el resultado del último año. Así podemos hacer una segunda estimación del valor de la empresa multiplicando el resultado por un coeficiente que se sitúa entre 10 y 16. En el caso de las empresas cotizadas en bolsa el coeficiente sería próximo a 16. En cambio, en el caso de las empresas no cotizadas el coeficiente sería próximo a 10. Por ejemplo, si la empresa del ejemplo anterior ha tenido un beneficio neto 100.000 euros, el valor de la empresa se situaría entre un millón de euros y 1,6 millones de euros. Por lo tanto, si suponemos que estamos valorando una empresa no cotizada, el valor seria de un millón de euros. Este coeficiente, podría aumentar o disminuir, en función de las expectativas de crecimiento futuro. Como referente, podemos indicar que, de acuerdo con Bloomberg, el valor de mercado de las empresas cotizadas a lo largo de las últimas décadas se ha situado alrededor de 16 veces el beneficio neto. El valor también depende del momento en que se hace la valoración, puesto que en años de expansión los valores son más elevados. Y en años de recesión pasa lo contrario.

"Cómo dice Buffet: Los factores determinantes en una valoración son la capacidad de ganar dinero y el valor de los activos"

Resumiendo, el balance y el último beneficio nos pueden ayudar a hacer una primera estimación del valor de una empresa. Cómo dice Warren Buffet: “Los factores determinantes en una valoración son la capacidad de ganar dinero y el valor de los activos”. En el ejemplo expuesto, el valor de la empresa se situaría entre 0,8 y 1 millón de euros. Pero como decíamos al principio, si queremos profundizar en el estudio harán falta muchas más datos sobre la empresa y sus perspectivas de futuro que nos permitirán calcular con más rigor su valor real.

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