I+D valenciana contra la pandemia

La maquinaria de la innovación empresarial y científica se activa estos días para encontrar soluciones en tiempos récord a la espera de la llegada de la anhelada vacuna

Moments de treball en les instal·lacions de Jeanologia | Cedida Moments de treball en les instal·lacions de Jeanologia | Cedida

Nunca se habían puesto tantas esperanzas en la ciencia. Maltratada, recorte y confinada a la cola de los presupuestos, la investigación y el desarrollo (¡y la innovación!), la I+D+i, es ahora protagonista. Y lo es porque nos estamos muriendo. De pena unos, de verdad muchos por el COVID-19

En el País Valencià hay cerca de un centenar de propuestas innovadoras que podrían implementarse en menos de un mes. Lo afirma el Gobierno valenciano, que había hecho un llamamiento urgente a la innovación. Ahora son universidades, organismos públicos de investigación, institutos tecnológicos y empresas los que han presentado proyectos de inteligencia artificial, fabricación de respiraderos y mascarillas, sistemas de desinfección y soluciones automatizadas para prestar servicios no sanitarios en hospitales. El nivel de las propuestas, que se han recogido a través de la Agencia Valenciana de la Innovación, aseguran que está “en un estado de madurez avanzado, lo cual permitirá que puedan ser implementadas a corto plazo y a medio plazo”. Así, de las propuestas que se han presentado, 93 podrían aplicarse en menos de un mes y 94 en un plazo de entre uno y tres meses. 

Treballadors a Jeanologia | Cedida
Trabajadores de Jeanologia | Cedida

 

También la Universidad valenciana ha anunciado nuevas investigaciones. El grupo de investigación de Efectos del Medio de la Universitat de València ha comenzado un proyecto europeo PRACE (consistente en poder utilizar millones de horas de los supercomputadores más potentes del continente) para simular la reactividad química de Mpro, la proteasa principal del SARS-CoV-2. “El objetivo es obtener información que ayude al diseño de fármacos para inhibir esta enzima y con ello impedir que el virus se replique”, apuntan.

El ozono de los tejanos, ahora para las viseras

Mientras tanto algunos ya se han posado a trabajar con resultados destacables. Por ejemplo, Enrique Silla, fundador de la firma Jeanologia ha reconvertido su tecnología G2 basada en ozono y que emplea para el tratamiento sostenible de los jeans, en un método de sanitización y desinfección para pantallas de protección facial. De esta forma, se convierte en el último eslabón de la cadena de producción del material sanitario, antes de entregarlo en los hospitales.

En el País Valencià hay 93 propuestas innovadoras contra el COVID-19 que podrían aplicarse en menos de un mes, según el Gobierno valenciano

La compañía ha invertido 500.000 euros porque, tal como señala Silla, “es una verdadera hackaton que un equipo de 15 ingenieros trabajando en doble turno haya conseguido transformar la tecnología textil de que disponíamos en una especie de armario” higienizado para darlo a la sanidad valenciana”.

Por otro lado, el ingeniero Damián Rizo, CEO y fundador de Darimo Carbon SL, especializada en la producción de componentes de bicicleta ultraligeros en fibra de carbono, ha ideado en colaboración con un equipo multidisciplinario el Acute-19, un respiradero también denominado ventilador bilevel para Ventilación Controlada por Presión.

El projecte Acute19 de l'empresa Darimo | Cedida

El proyecto Acute19 de la empresa Darimo | Cedida

Uno de las ventajas más importantes, destaca Uzo, es que “permite ser utilizado por aquellos pacientes más graves de la COVID-19 que desarrollan cuadros de neumonía grave con distrés respiratorio y que tienen que estar conectados durante semanas a este tipo de aparatos en la UCI”, subraya Rizo.

Según explica, Acute-19 consigue realizar monitorización avanzada externa y también puede ser utilizado fuera de las Ucis y apoyar de ventilación a pacientes no intubados.

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