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Las ayudas para reflotar las micropymes dan oxígeno al Ripollès más despoblado

En dos años, el Tiquet Rural ha permitido crear nueve empresas en una comarca que crece económicamente, pero pierde en número total de negocios

Solamente Ripoll, Camprodon, Ribes de Freser, Campdevànol y Sant Joan de les Abadesses superan los 1.000 habitantes en el Ripollès | Ajuntament de Ripoll
Solamente Ripoll, Camprodon, Ribes de Freser, Campdevànol y Sant Joan de les Abadesses superan los 1.000 habitantes en el Ripollès | Ajuntament de Ripoll
FOTO BIO JORDI ORTET
Periodista
02 de Mayo de 2026 - 04:55

El Ripollès está explorando con un éxito lento, pero creciente una nueva vía para asegurar la continuidad de las empresas de pequeña dimensión y fomentar la creación de nuevas. Este año se han presentado quince solicitudes para optar a las ayudas del llamado Tiquet Rural, un apoyo económico para quienes quieran arrancar una micropyme a título individual o bien adquieran una en traspaso. El objetivo es evitar el decaimiento de la actividad económica en territorios poco poblados y sin grandes áreas urbanas. En dos años de funcionamiento, ha hecho posible el nacimiento de nueve empresas en la comarca y la convocatoria que justo acaba de cerrar ha acumulado tantas peticiones como las dos ediciones anteriores.

 

La dotación presupuestaria del Tiquet llega este año a los 263.000 euros, a repartir entre los emprendedores que cumplan los requisitos, con un tope máximo de 35.000 por proyecto. La cantidad dobla la del año anterior, pero aún queda lejos de los anhelos de la patronal local, que pide una inversión mayor para cubrir la demanda. “La iniciativa está teniendo éxito y valdría la pena incrementar el total de ayudas para fomentar que los autónomos creen negocios, más que no dedicar recursos a otros tipos de subsidios”, explica el vicepresidente de la Unió Intersectorial del Ripollès (UIER), Josep Pascal.

Este año, quince solicitantes optarán a repartirse los 263.000 euros de impulso para arrancar un proyecto de cero o adquirir una empresa en traspaso

“En los pueblos de menos de 1.000 habitantes hay pequeños negocios que hacen casi una función social. Las tiendas multiservicio, que venden un poco de todo, permiten que la gente pueda seguir viviendo en los pueblos, especialmente quienes no pueden desplazarse con facilidad. Solo Ripoll, Camprodon, Ribes de Freser, Campdevànol y Sant Joan de les Abadesses superan esta cifra de población. En el resto, hacen falta servicios para asegurar que se pueda llevar a cabo el día a día”, recuerda Pascal. La misma UIER dispone de una bolsa de traspasos para poner en contacto a personas que quieren vender empresas ya en funcionamiento con más de un millar de perfiles dados de alta de potenciales compradores. De esta manera se evita la desaparición de estos pequeños negocios y se les permite “resucitar” antes de que mueran del todo.

 

Los servicios y la construcción pierden presencia

La actividad económica y empresarial de la comarca vive una aparente dicotomía: el paro va a la baja desde 2021, el último valor añadido bruto creció casi un 3% y el año pasado se dieron de alta 43 nuevas empresas (trece constituidas como autónomos y 30 sociedades inscritas en el registro mercantil), según los datos facilitados por la Agència del Desenvolupament del Ripollès. El saldo total, sin embargo, muestra que durante el 2025 el número total de empresas se redujo en un centenar (de 885 a 785), especialmente las dedicadas al sector de los servicios y la construcción.

La patronal comarcal defiende la “función social” de las pequeñas tiendas en los pueblos más pequeños y atribuye la falta de trabajadores a la escasez de vivienda

El descenso puede responder a una doble motivación, según la patronal. “En la comarca hay una falta de trabajadores brutal relacionada con la escasez de la vivienda. Mucha gente querría venir a trabajar, pero no puede, y a las empresas les cuesta encontrar profesionales de los oficios y mandos intermedios. Esto no quiere decir que cierren, pero si ya existe una gran oferta laboral y de calidad, hay menos probabilidades de que la gente opte por emprender”, detalla Pascal. Las fusiones explicarían el resto: “En la construcción, las firmas más grandes están absorbiendo las pequeñas que cierran o se jubilan para mantener las plantillas y quedarse con los trabajadores”.

Las subvenciones Leader, vigentes desde 2016

Los beneficiarios del Tiquet Rural —vinculado únicamente a iniciativas que no sean del sector agrario— deben adoptar el compromiso de mantener la actividad durante un mínimo de cinco años, hecho que se espera que actúe de ligero contrapeso a esta disminución del número de empresas.

Existe una segunda línea de ayudas, bautizados con el nombre de Leader, a la cual pueden concurrir también los emprendedores del sector primario y que funciona desde hace más de una década. Su propósito es fomentar la diversificación económica, la creación de empleo y la mejora del patrimonio en las zonas rurales, al mismo tiempo que se difunde el tipo de vida en estos lugares del país. En el período 2016-2022, a través de las ayudas Leader surgieron trece empresas de nuevo en el Ripollès y se llevaron a cabo inversiones de mejora o ampliación en 85 ya consolidadas.