Supercoop, el primer supermercado cooperativo de Catalunya

Cada socio copropietario aporta 50 euros de capital y tres horas de trabajo al mes

Dos socios del Supercoop, el primer supermercado cooperativo de Manresa | ACN Dos socios del Supercoop, el primer supermercado cooperativo de Manresa | ACN

Supercoop ha abierto puertas en el Mercado Puigmercadal de Manresa después de reunir los más de 700 socios necesarios para hacerlo. Cada uno ha aportado 50 euros de capital y también pondrá tres horas de trabajo al mes. "Es una manera de empoderamiento y de encontrar soluciones a nuestros problemas, de coherencia, de criterio y de manera de entender el mundo", explica uno de los socios, Natxo Tarrés. Es el primer supermercado cooperativo de Catalunya. Otro de los socios, Xavier Gibert, tiene 90 años y volverá a trabajar después de tiempo jubilado. Tiene claros los motivos por los que se ha hecho socio: "Este supermercado dará vida a la pagesia que se está perdiendo".

En el barrio de Brooklyn, en Nueva York, funciona –con mucho de éxito- un supermercado cooperativo sin ánimo de lucro. Son propietarios y clientes a la vez y controlan los productos que se venden, todos ellos de origen sostenible y de proximidad. Inspirados en esta y otras iniciativas similares, en Manresa ha nacido Supercoop. De momento, ya tiene casi 800 socios y ha superado, en tan sólo un año, la barrera de los 700 necesarios para abrir. Para que el proyecto sea "fuerte", harían falta 1.200 personas y, para que salgan los números, cada socio se tendría que gastar un mínimo de 120 euros al mes.

En Supercoop Manresa, se puede encontrar prácticamente de todo, como un supermercado convencional, pero todos los productos son de proximidad y ecológicos. La apertura del primer supermercado cooperativo de Catalunya no es en Manresa por casualidad. En la capital del Bages ya hace años que hay varias iniciativas relacionadas con el consumo local y consciente. "Manresa es una ciudad que tradicionalmente ha tenido grupos de consumo, una red de soberanía alimentaria y un montón de gente que apuesta para que esto sea posible", explica una de las socias, Alba Rojas.

Ahora, todo esto ha tomado mucho más sentido en plena pandemia cuando, según Rojas, la gente es cada vez más consciente de que la cesta de compra tiene consecuencias directas sobre el territorio. El supermercado cooperativo se ha situado en el Mercado Municipal de Puigmercadal, que hace tan solo unos años estaba herido de muerte. Su llegada ha servido como atractivo y ahora ya hay 19 paradas, 5 de ellas abiertas en los últimos meses, en plena pandemia.

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