El 'coworking' que viene

Compartir mesa con el compañero ya no es suficiente, ahora también es posible vivir en comunidad al campo para aprovechar las sinergias y enriquecer los proyectos comunes

Nectar celebra estos días su coworking, 'The Building Camp'
Nectar celebra estos días su coworking, 'The Building Camp'
Estos días, los gerentes de Nectar, un espacio rural de coworkin g y coliving , como ellos mismos lo definen, celebran su primer campo de verano, The Building Camp. Su propuesta es un paso más allá del que se conoce actualmente como los coworkings, espacios de trabajo en común en qué diferentes profesionales comparten salas de visita y se complementan de vez en cuando, puesto que Nectar es una masía del siglo XVI ubicada al Parque Natural de las Guilleries-Savassona (Osona) donde se combina el trabajo de rehabilitación de la masía con la libertad de cada usuario de decidir qué quiere hacer.

El proyecto The Building Camp aloja 10 personas (profesionales de la arquitectura, el arte, el diseño interactivo y las relaciones internacionales, entre otras) interesadas en esta experiencia, ideada por los emprendedores Tai Lomas y Olga Sureda. "Nuestra propuesta es una alternativa a los esquemas que vivimos hasta ahora, diferente. Es un proyecto colaborativo", explica Lomas en su entrevista con VÍA Emprendida.

Esta primera iniciativa de Nectar los está resultando muy satisfactoria. Fueron muchos los interesados en este proyecto que no supone ningún coste por el participante: Nectar se los da alojamiento y manutención y ellos ponen su trabajo por, despacio, restaurar la masía. De hecho, este martes trabajan en la nivelación del tierra. Y es que todos y cada uno de los trabajos son un reto de largo recorrido que sus ideólogos esperan desarrollar en otras ediciones y proyectos. "Se trata de co-construir juntos Nectar, los espacios, pero también la programación y las ideas de proyectos colaborativos. Estamos contentos porque ha habido mucho interés de gente variada, ha venido gente interesante de muchos países, hay gente local pero también de Holanda, Alemania, Inglaterra…", apunta Lomas. 

Sureda, por su parte, destaca la variedad de perfiles profesionales que se han juntado en un mismo espacio. "Nos interesaba que hubiera perfiles diferentes porque unos se puedan enseñar a los otros. No sabíamos como iba a funcionar pero todo ha fluido mucho. Cuando pones gente, a pesar de no ser de la misma profesión ni del mismo país, gente a la cual le gustan los desafíos, es muy interesante", comenta.

Tal como explica Sureda, a Nectar proponen "espacios flexibles y humanizados, con unas normas porque haya una buena convivencia pero dando las comodidades porque haya nuevas maneras de hacer", asegura la emprendedora, quien a la vez añade que Nectar es uno de los primeros colivings que hay en Cataluña y un ejemplo de cómo, despacio, se desdibuja la línea entre la vida privada y el trabajo.

Imagen de los trabajos que realizan estos días a The Building Camp. Nectar


Una línea que también borra la última propuesta de MyTwinPlace , la plataforma de intercambio de vivienda que este invierno -en el marco del MWC- comenzó el programa por emprendedores en que un emprendedor aloja otro. Añadiendo que el hecho de vivir unos días con otra persona que también está en pleno proceso creativo puede ayudar a encontrar puntos en común, ideas y sinergias, la idea ha tenido éxito. En definitiva, buscan hacer red pero siguiendo su filosofía, "nacimos con la idea de democratizar el mercado del viaje porque el dinero no serían un problema para conocer el mundo", declara Maitane Rodrigo, responsable de Comunicación.

Salen nuevas propuestas entre el amplio abanico de opciones que las nuevas tecnologías han permitido pair, como matiza Josep Cano, fundador de LoftCowork : "La evolución ha venido ligada a las nuevas tecnologías. El puesto de trabajo al principio se habilitaba una zona de casa y esto funcionó durante un tiempo, pero con el tiempo, la gente se da cuenta que la vida cotidiana no te permite encargarte de todo. Ahora todo gira en torno a una perspectiva diferente", explica este diseñador de interiores, responsable de un espacio a la zona barcelonesa de Poblenou.

Desde Berlin, nueva propuesta
Desde Berlin llega la propuesta de Welance , un espacio de coworking que funciona en la ciudad alemana desde el 2010 y que ahora también se ubica en la capital catalana con un centro situado en el barrio del Borne. Daniel Quílez, el encargado en Barcelona, asegura que "el hecho que cada vez hubiera más especialización es el que hizo que viéramos más proyectos, lo cual nos ha permitido que cada uno desarrolle proyectos diferentes. Somos todos autónomos, establecemos una estructura horizontal y las responsabilidades son compartidas por todos", apunta. El apartamento en que se ubica Welance integra despachos y salas de reuniones, útiles para freelances o equipos de trabajo. Además, por su conexión berlinesa, pueden alojar usuarios de Welance Berlin en Barcelona, y viceversa.

"La gente cada vez ve más importando el hecho no tener que ir cada día a la oficina para realizar su trabajo, nos lo ha mostrado la encuesta", asegura Quílez con los resultados en la mano de la First Nomad Survey, que revela que el 64% de estos trabajadores itinerantes son hombres, el 55% de los cuales mantienen una relación y el 33% están a la treintena. Entre sus usuarios, profesionales liberales como los abogados pero también músicos y gente relacionada con el mundo de la tecnología.
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