Hacia finales de los años 60 fue de quienes nos atraía el lema "la imaginación al poder". Ahora, Andreu Mas-Colell, 69 años, es quienes nos espolea con su propósito de traer el conocimiento al poder.
Así interpreté los argumentos que como consejero de Economía y Conocimiento de la Generalitat de Cataluña expuso el pasado lunes mientras almorzábamos al Palace de Barcelona, invitados por el Foro Europa.
Lluís Torner, director de l'Instituto de Ciencias Fotónicas (ICFO) y Presidente de la Asociación Catalana de Centros de Investigación (ACERO) recordó que de 2000 a 2003 Mas-Colell sembró entonces en el campo del alta investigación.
Era consejero de Universidades, Investigación y Sociedad de la Información. Esparció grandes de ambición científica, cambio de paradigma académico e ideas geniales –dijo Torner- para potenciar un sistema de investigación que "favorezca las cosas buenas y arrincone las malas". Diez años después, recogemos los frutos. Al concluir esta presentación, el doctor Torner fue vehemente: "La investigación de calidad es trueque. La mediocre siempre sale cara".
había expectación aquella mañana para escuchar Andreu Mas-Colell, catedrático de Economía que llegó a la Universitat Pompeu Fabra el 1995 después de lograr prestigio mundial como profesor e investigador a Berkeley y en Harvard. La conferencia fue seguida con mucha atención por académicos también sabios como Ramon Pascual de Sans, 71 años, el científico que ha traído el sincrotó Alba en Cerdanyola del Vallès; y Joandomènec Ros, 67 años, presidente del Instituto de Estudios Catalanes (IEC), corporación de la qué Mas-Colell es miembro numerario.
A la Sección de Filosofía y Ciencias Sociales del IEC vemos el talento de Mas-Colell para integrar saberes transversales, con un delicado respeto por quien hacemos estudios no tan cercanos como los de economía a las ciencias exactas. He coincidido con él en órganos de gobierno de Fabra , donde constaté su voluntad de integrar ámbitos de estudio diversos. No me vinieron de nuevo, pues, afirmaciones suyas del el pasado lunes: "La economía intensiva en conocimiento genera progreso". Lo concretó: "Tenemos que conseguir que Cataluña sea una economía de creación de conocimiento"; "Hay que aspirar a ser dominantes en algún sector de alta productividad".
No es un teórico idealista. Es un político realista. "Necesitamos conocimiento –dijo- pero también turismo. El conocimiento no producirá inmediatamente puestos de trabajo". Es un apóstol de la innovación. Quiere convencer de los beneficios de la cooperación entre sector público y privado . Promueve doctorados industriales para emprender proyectos competitivos. Dio recetas para mejorar la salud empresarial: "Hay que incentivar a que pequeñas y medianas empresas incorporen mejoras generadas por la investigación".
Mas-Colell, profesor veterano y gobernando inquieto, no quiere que los seniors nos relajamos. "Desaprovechar experiencia no es productivo", sentenció antes de que le hicieran preguntas sobre el tira y afloja entre Generalitat y gobierno de Madrid . No decepcionó en las respuestas. Encomienda serenidad. Es un político que tiene mucho conocimiento.