La cronificació de la precariedad, el aumento del riesgo de pobreza, la falta de gobierno y presupuestos son algunos de los elementos que han empujado la UGT de Catalunya a calificar el 2019 como un "desastre". A pesar de todo, el sindicato afronta de forma positiva el nuevo año y espera que se encuentren "salidas de igualdad, sociales, políticas y climáticas" al legado de los años que lo han precedido, según ha declarado Camil Ros, secretaría general de UGT Catalunya.
El año 2019 cierra con cifras poco alentadoras según el sindicato. Si bien se ha anunciado un ligero descenso del paro la ocupación que se ha creado ha sido mayoritariamente temporal. Los contratos indefinidos se han reducido un 18% y el 43% de los contratos temporales de 2019 eran de menos de un mes, ha recordado Ros. "Tenemos más gente trabajando pero en una mayor situación de precariedad laboral", afirma el secretario general.
En este contexto de precariedad laboral tiene un gran impacto sobre la vida de los trabajadores. Actualmente, el riesgo de pobreza se ha elevado hasta el 25% y la pobreza laboral se sitúa alrededor del 17%. Ros destaca que la lacra de los desahucios sigue más viva que nunca con unos 10.000 el pasado año, esto pero "han cambiado de cara", puesto que el 67% han estado por impagos de alquiler y no de hipoteca.
Para la UGT Catalunya la sentencia del proceso y la carencia de diálogo han marcado la calamidad política que ha rodeado el año pasado. "La situación política tanto en Cataluña como España hace años que da vueltas a esta rotonda política y que en 2020 salimos encontramos las salidas de igualdad, social, políticas y climáticas a esta rotonda" asegura Ros.
El sindicato ve el 2020 como el año para encontrar soluciones democráticas en el conflicto entre Catalunya y España. Ros ha remarcado que la situación política que se vive en Catalunya no se puede normalizar y esperan que este año los presos políticos puedan salir en libertad para incorporarse en un diálogo que desencalle la coyuntura catalana.
A mitjes con el acuerdo
El sindicato se ha mostrado midianamente satisfecho por el acuerdo de gobierno entre PSOE y Podemos. "Lo encontramos parcialmente bien porque sólo se deroga la reforma laboral parcialmente" ha declarado Camil Ros.
A pesar de no estar plenamente satisfechos con las propuestas de derogación de la reforma laboral que plantean el acuerdo celebran la creación de gobierno. "Queremos que haya gobierno para poder criticar, collar y movilizar porque hay una derogación total de la reforma laboral" asegura Ros.
La UGT se ha mostrado preparada para luchar porque esta derogación parcial de la reforma laboral sea la más ambiciosa posible.
2020 de verde, lila y rojo
Los ejes de acción que priorizará la UGT este año son la igualdad, el cambio climático y la recuperación de los derechos sociales. Aseguran que quieren un 2020 verde, lila y rojo.
En relación con la situación de emergencia climática, Ros ha criticado que las medidas que se toman en la actualidad no son bastante ambiciosas. La organización apuesta por medidas que transformen el modelo productivo radicalmente. "Falta valentía para hacer una transición climática justa, que se haga en un entorno que combine trabajo y nuevas actividades económicas" sentencia Ros.
La brecha salarial volverá a ser una de las protagonistas de la política del sindicato en 2020. Actualmente, tomando como referencia la reducción de la brecha salarial entre el 2008 y el 2018 el sindicato calcula que harían falta 350 años para lograr una igualdad cumplida en los sueldos entre mujeres y hombres. Para revertir esta situación la UGT reclama medidas específicas que obliguen al mercado de trabajo a poner fin a esta discriminación, como si hay en otros aspectos de la ley de igualdad.
Finalmente, ante el que Ros define como una "emergencia social", donde los trabajadores se ven avezados a un contexto cada vez más precario y empobrecido, el sindicato propone derogación total de la reforma laboral y el incremento del Salario Mínimo Interprofesional hasta superar los 1.200 euros en Catalunya, cumpliendo así con la Carta Social Europea.