La Comisión Europea asegura que la nueva política agraria común (PAC) estará "más adaptada a las necesidades y especificidades de cada país" a pesar de su nuevo diseño, centrado en una gestión más centralizada desde las capitales en detrimento de las regiones. "Las recomendaciones [de la Comisión Europea] abordarán las especificidades nacionales", ha asegurado este lunes el comisario europeo de Agricultura y Alimentación, Christophe Hansen, en la rueda de prensa posterior a la reunión de ministros de Agricultura de los 27 celebrada en Bruselas.
Por otro lado, el dirigente luxemburgués también ha avisado que velará por la "igualdad de condiciones" y un "mínimo nivel de ambición" entre estados en relación con el sector agrícola.
"Las recomendaciones también estarán aquí para reflejar los elementos comunes de la PAC, de modo que la C [que significa común] no se reduzca en absoluto", ha declarado Hansen. "Estaré muy atento a la preservación del carácter común de nuestra política agraria", ha insistido.
Además de estas declaraciones, el comisario europeo también ha confirmado este lunes que las recomendaciones emitidas por la Comisión Europea "no serán jurídicamente vinculantes", sino que serán el resultado "de un proceso colaborativo y abierto entre la Comisión y los estados miembros".