La Comisión Europea ha presentado este miércoles un nuevo instrumento de financiación dotado con 115 millones de euros para impulsar las empresas emergentes en el sector de la defensa en Europa. El programa, llamado AGILE, dirigido a pequeñas y medianas empresas -incluidas las startups y las scaleups-, pretende acelerar el desarrollo y la puesta a prueba de nuevas tecnologías en el campo militar, así como su introducción en el mercado.
Según ha explicado el ejecutivo comunitario, el instrumento dará apoyo a entre 20 y 30 proyectos europeos y el objetivo es conceder las subvenciones "en solo cuatro meses" y que las tecnologías que se desarrollen "lleguen a las fuerzas de defensa en entre uno y tres años". La CE ha afirmado que, con este programa, quiere "llevar la tecnología de defensa innovadora del laboratorio al campo de batalla en tiempo récord". Entre las tecnologías que Bruselas quiere impulsar en el campo militar se encuentran la inteligencia artificial, la tecnología cuántica o los drones.
Entre las tecnologías que Bruselas quiere impulsar en el campo militar se encuentran la inteligencia artificial, la tecnología cuántica o los drones
"La guerra de agresión de Rusia contra Ucrania ha demostrado que el éxito en el campo de batalla depende de ciclos de innovación cortos: la capacidad de desarrollar, probar y desplegar nuevas tecnologías y soluciones rentables en semanas y meses, en lugar de años", ha defendido el ejecutivo comunitario en un comunicado.
Bruselas ha indicado que el programa AGILE está diseñado para que las empresas emergentes operen "a gran velocidad" en un contexto en que "la guerra moderna está atravesando una rápida transformación digital y tecnológica". "Para apoyarlas, el programa ofrecerá financiación más rápida y flexible a las empresas, permitiendo así que desplieguen sus innovaciones tan rápidamente como se pueda", ha apuntado la Comisión Europea.
El instrumento proporcionará "hasta el 100% de la financiación de todos los gastos elegibles". El ejecutivo comunitario ha asegurado que el programa está "totalmente alineado con las necesidades más urgentes de los estados miembros de la UE y garantizará que la defensa europea no solo sea innovadora, sino también capaz de responder a cualquier tipo de amenaza en cualquier momento".
Ahora, el Parlamento Europeo y el Consejo de la UE -donde están representados los estados- tendrán que dar luz verde al nuevo instrumento para que pueda ponerse en marcha. Bruselas calcula que puede entrar en funcionamiento a principios de 2027.