La recaudación por el impuesto de sucesiones y donaciones ha subido un 32,1% el primer semestre del año en comparación con el mismo periodo del año anterior. El incremento es consecuencia, principalmente, de la subida del precio de la vivienda y de la bonanza bursátil, según el Departament de Economía. Según datos de la Agència Tributària de Catalunya (ATC) obtenidos por la ACN, casi dos de cada tres personas que tienen que liquidar el impuesto de sucesiones acaban sin ningún importe a pagar.
Según consta en el informe mensual de ejecución del presupuesto del sector público de la Generalitat de junio, en el primer semestre del año ya se han formalizado liquidaciones por el impuesto de sucesiones y donaciones por valor de 692,2 millones de euros, lo que representa el 65,3% del importe que se preveía recaudar a finales de año (1.059,3 millones). Una cifra que evidencia que se está por encima del comportamiento previsto de este tributo, que ya supera en un 32,1% la recaudación del primer semestre de 2025, un año en que cayó un 7,8% respecto a 2024.
Para la profesora de Derecho Tributario de la UAB Carmen Jover, el auge registrado este semestre es el resultado de la creencia de que el tipo impositivo del impuesto de donaciones, entre el 5% y el 9%, puede subir en el futuro, ya que ahora "no es nada caro", lo que ha podido hacer incrementar el número de operaciones de este tipo. "Seguramente es por el efecto alarma", expresa. Además, también cree que la bolsa tiene que ver. "Si yo tengo acciones o fondos de inversión, todo esto ha subido", concreta, añadiendo que la vivienda también ha incrementado su valor. El precio de los inmuebles heredados se calcula con el valor de referencia creado en 2022 y no con el valor catastral como anteriormente, así que se tributa "en función del valor de mercado de los bienes" del difunto.
Por otro lado, según informa la ATC, en cuanto a sucesiones, entre 2022 y el 15 de mayo de 2026 son 482.567 las declaraciones que tienen un importe a pagar de menos de un euro –la inmensa mayoría de los cuales, ni un céntimo–. Esto supone el 63,6% del total, aunque se aprecia una evolución a la baja de quienes no tienen que ingresar nada en este concepto; si bien en 2022 eran el 65,8% de todos los herederos, el porcentaje ha ido bajando progresivamente hasta el 61,3% en lo que llevamos de 2026.
En cuanto a sucesiones, entre 2022 y el 15 de mayo de 2026 son 482.567 las declaraciones que tienen un importe a pagar de menos de un euro
Cada liquidación se lleva a cabo para cada uno de los herederos, no por persona fallecida. Entre el casi medio millón de contribuyentes que han tenido que liquidar sucesiones, pero no han tenido que acabar abonando nada, las herencias que han recibido tienen un valor de unos 63.000 euros por persona –que se elevan a 66.000 con algunos añadidos como los seguros de vida–.
Otras autonomías sí que mantienen la bonificación, lo que ha hecho que Catalunya se sitúe en la "banda alta" de los territorios con un gravamen más alto. Según cálculos del Registro de Economistas Asesores Fiscales (REAF), en el supuesto de un hijo soltero de 30 años que hereda 800.000 euros de su padre, 200.000 de los cuales son la vivienda habitual del difunto, el tributo en Catalunya será de 44.569 euros. Se trata de la tercera autonomía de las de régimen común donde sale más caro, pero en el año 2019, antes de la modificación fiscal relacionada con los hijos, el impuesto habría sido de 9.796 euros en Catalunya, la séptima cifra más alta en el listado de autonomías.
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