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El dilema ‘millennial’: ¿pagar con el móvil o continuar con la tarjeta?

La mitad de la Generación Z ya utiliza habitualmente 'wallets' digitales, mientras que un 63% de los 'millennials' continúa prefiriendo la tarjeta como principal método de pago

Es cada vez más frecuente ver pagar con una aplicación móvil cantidades pequeñas | iStock
Es cada vez más frecuente ver pagar con una aplicación móvil cantidades pequeñas | iStock
Ana M. Gonzalez, periodista de VIA Empresa
Periodista
08 de Noviembre de 2025 - 05:30

El comportamiento financiero de los jóvenes está experimentando un cambio acelerado. La mitad de la Generación Z ya utiliza habitualmente wallets (monederos) digitales, mientras que un 63% de los millennials continúa prefiriendo la tarjeta como principal método de pago. Según la encuesta Métodos de pago: la decisión definitiva en 2025 de PaynoPain, estos datos confirman una tendencia clara: el futuro del sector financiero pasa por ofrecer soluciones adaptadas a las necesidades de una nueva generación de consumidores que prioriza la inmediatez por encima de cualquier otro factor.

 

Este boom de las carteras en el móvil pone de relieve una tecnología que permite almacenar versiones digitales de tarjetas de crédito, débito, transporte o incluso entradas para eventos. El objetivo es sencillo: facilitar los pagos de manera rápida y cómoda desde el teléfono inteligente, eliminando la necesidad de llevar una cartera física.

La mitad de la Generación Z ya utiliza habitualmente wallets digitales, mientras que un 63% de los millennials sigue prefiriendo la tarjeta

Esta situación financiera hace que muchos millennials se encuentren ante un dilema: ¿llevarlo todo al móvil o seguir dependiendo de la tarjeta? “Es una cuestión de ser más nativos digitales, una generación más que otra. Para muchos jóvenes de la Generación Z, cuando han alcanzado su independencia económica, las carteras digitales ya existían: ya tenían teléfonos inteligentes y ya estaban acostumbrados a vivir en un entorno totalmente digital. En cambio, los millennials han vivido una parte de su vida con la tarjeta física, y cuando se han digitalizado, todavía les queda ese pequeño dilema de confianza”, explica a VIA Empresa Jordi Nebot, CEO y fundador de PaynoPain.

 

Según explica Nebot, los monederos digitales son, de hecho, más seguros que las tarjetas tradicionales. El experto señala que, cada vez que se realiza un pago, el sistema nunca envía los datos originales de la tarjeta, sino que genera un código único para cada transacción. Y añade: "Para poder pagar con el móvil hay que autenticarse con un elemento adicional de seguridad, como la cara o la huella digital. En cambio, el PIN de la tarjeta casi no se cambia nunca, y con el tiempo puede llegar a ser conocido por otras personas".

Del mostrador a la app: la banca que quiere seducir a la Generación Z

Pero, ¿cómo están respondiendo los bancos y las empresas fintech (tecnología financiera) ante este cambio en los métodos de pago? Según Nebot, las entidades que se dirigen directamente al consumidor están adoptando modelos totalmente digitales, especialmente para atraer a la Generación Z. Es decir, los bancos que quieren llegar a este público joven apuestan por una experiencia 100% móvil. Todo el proceso se hace desde una aplicación: te das de alta sin interactuar con ninguna persona, obtienes la tarjeta digitalizada al instante y puedes gestionar cualquier trámite desde la misma app, sin tener que esperar a que te envíen la tarjeta física a casa.

La app d’imagin | Cedida
La app de imagin | Cedida

Esta situación no solo representa un reto importante para el sector financiero, sino también para el sector retail (comercio al por menor). “Es complicado mantenerse al día de todas las innovaciones que se están produciendo en los hábitos de consumo y en los métodos de pago”, señala Nebot, quien añade que “las empresas han de asegurarse constantemente de contar con un proveedor capaz de ofrecerles todas las herramientas necesarias para adaptarse a las nuevas demandas de los clientes”.

Esto implica aceptar pagos mediante monederos digitales, utilizar plataformas como Bizum, tanto en tiendas físicas como en línea, y ofrecer soluciones de financiación rápida, como el modelo Buy Now, Pay Later (compra ahora, paga después) que permite adquirir un producto pagando una parte en el momento de la compra y el resto en plazos posteriores, habitualmente cada 30 días. “Este tipo de opciones son especialmente valoradas por la Generación Z, que exige comodidad, rapidez y flexibilidad”, señala Nebot.

Nebot no cree que las tarjetas físicas desaparezcan por completo, pero sí considera que perderán mucho peso en los próximos años

Con todo, Nebot no cree que las tarjetas físicas desaparezcan por completo, pero sí considera que perderán mucho peso en los próximos años. “Por un lado, las nuevas generaciones prefieren llevarlo todo en el móvil y, por otro, para las entidades financieras resulta mucho más eficiente que, al descargarse la aplicación de banca móvil, el cliente pueda disponer inmediatamente de su tarjeta digital".

Aun así, Nebot admite que hay un motivo importante para mantener aún las tarjetas tradicionales: reducir la brecha digital. “Todavía hay sectores de la población, como las personas mayores o colectivos vulnerables, que tienen más dificultades para utilizar nuevas tecnologías. En estos casos, la tarjeta física continúa siendo una herramienta necesaria para garantizar la inclusión financiera", concluye.