Los economistas catalanes se muestran a favor de la modificación de los impuestos de patrimonio, sociedades y sucesiones. Según la Encuesta de Situación Económica de Primavera de 2021, realizada por el Col·legi d'Economistas entre el 13 y el 31 de mayo, los colegiados del país muestran tendencias diferentes en cuanto a las reformas impositivas.
Más de tres cuartas partes de los economistas catalanes, según el estudio, se muestran favorables a modificar el impuesto sobre el patrimonio, pero no hay acuerdo sobre el formato: mientras la mitad de estos preferirían suprimirlo (55,6% de los votos favorables) un 42,8% de los que aceptarían una reforma de la tasa apostarían para implementarlo a todo el estado, sin diferencias entre autonomías.
En cuanto al impuesto sobre sociedades, cerca del 70% querría hacer cambios. Un 63% de los partidarios de la modificación proponen que las sociedades no residentes a España, pero que operen tributaran por un impuesto sobre sociedades mínimo, y un 62% querría que un tipo mínimo se estableciera en el régimen general. En cuanto al impuesto de sucesiones, más del 80% de los economistas consultados optarían para modificarlo. La reforma que genera más consenso entre los colegiados es la bonificación para descendentes (71,9%). También se proponen cambios cómo la supresión para el cónyuge (52,3%), y solo un 24% estaría a favor de establecer un tipo mínimo.
Un diagnóstico económico general
La Encuesta de Situación Económica ha preguntado a los economistas por cuestiones más generales, y el Col·legi ha elaborado un índice de confianza de los economistas de acuerdo con las respuestas compiladas. Según el documento, los economistas catalanes confían más este año que el año pasado tanto en la economía catalana como en la española. La situación económica catalana ha obtenido, así, un 4,20 - por encima del 3,62 obtenido el año pasado – mientras que la española ha conseguido pasar del 3,33 al 4,22. Según las previsiones del Col·legi, la nota continuaría aumentando hasta situarse en un 4,79 y un 4,76 a finales del año respectivamente.
En cuanto a los principales problemas de la economía catalana, el 70,4% de los economistas continúa considerando que el efecto de la pandemia es lo más grande de los retos del país. La situación política ocupa la segunda posición (53,6%), a pesar de que con una tendencia descendente – entre los preguntados antes del acuerdo de gobierno, el 61,1% la consideraba uno de los principales problemas de Catalunya, mientras que entre los que respondieron la encuesta cuando ya se había anunciado el nuevo gobierno, la proporción se redujo al 46,1%.
El Col·legi ha preguntado, también, por las mejores estrategias para gestionar los fondos europeos Next Generation. Los economistas catalanes consideran, en este caso, que los planes dedicados a ciencia e innovación, una nueva política industrial y la economía circular serían las mejores inversiones de los planes europeos de recuperación. En cuanto a la gestión económica de las administraciones, el gobierno catalán obtiene, según la encuesta, un 4,38 sobre 10, mientras que la nota asignada al gobierno español es todavía más baja, un 3,95.
Análisis territoriales
Los economistas de la demarcación de Barcelona han sido preguntados por los proyectos de gestión de los fondos europeos presentados por el AMB. En este sentido, los planes de fomento de las energías renovables son los más apreciados, junto con la estrategia metropolitana de 5G y la digitalización del territorio.
Los economistas gerundenses son optimistas, según la Encuesta, sobre la influencia de la campaña de vacunación en la recuperación del sector turístico, mientras que los leridanos han sido preguntados por los beneficios de los fondos europeos para la provincia – una cuestión ante la cual se muestran generalmente pesimistas, con un 52% que consideran que serán bajos o muy bajos. Los consultados en Tarragona han declarado que el sector empresarial de la región está, mayoritariamente, preparado ante un cambio de modelo energético y digital.