
Francia es el principal socio comercial de Cataluña , concentrando a finales de 2012 el 17,2% de las exportaciones catalanas al extranjero. La proximidad cultural y geográfica hacen el mercado francés idóneo para muchas empresas catalanas que quieren empezar a exportar, y los costes competitivos hacen de Cataluña un territorio atractivo para la inversión de las empresas francesas.
La puesta en funcionamiento de la conexión directa de alta velocidad entre Barcelona y París y, todavía más, el futuro Corredor del Mediterráneo están llamados a hacer estrechar todavía más el vínculo comercial entre ambas economías. El enlace directo por alta velocidad entre las capitales catalana y francesa espera llegar al millón de viajeros de un trayecto que acorta la distancia ferroviaria a 6 horas y 25 minutos.
El atractivo de Barcelona
"No revolucionará las relaciones económicas, pero sí que las ayudará y fortalecerá", asegura Carlos Gonzalo, responsable de Comunicación de la Cámara Francesa en Barcelona. Según el portavoz, siempre es bueno que mejoren las comunicaciones pero quienes más sepodrán beneficiar del alta velocidad son las empresas de servicios y del sector turístico por el peso del factor Barcelona. En cuanto a las industriales, añade, el paso adelante más importante se producirá cuando lo Corredor del Mediterráneo sea una realidad.
Esteve Valls es presidente de la consultoría Norte Sur de Perpiñán y ferviente defensor de aumentar las relaciones económicas y el conocimiento entre los dos lados de los Pirineo. Valls ve con esperanza el papel que puede jugar el alta velocidad, especialmente en relación con la Cataluña Norte. Valls sostiene que la nueva proximidad de Barcelona tendrá un efecto positivo entre la ciudadanía y, en el ámbito estrictamente económico, el potencial de Barcelona también dejará un rédito positivo a la economía norte-catalana.
Buena dinámica comercial
Desde la Cámara Francesa en Barcelona destacan la buena salud de las relaciones económicas entre Cataluña y Francia. "Cataluña es un lugar atractivo para las empresas francesas, y a la inversa", sostiene Gonzalo. En este sentido, recuerda que importantes grupos franceses como Sanofi, Schneider Electric o Louis Vuitton han redoblado su apuesta por Cataluña. La economía catalana es percibida con confianza a ojos de los empresarios franceses, como una zona potente en los ámbitos industrial, servicios y nuevas tecnologías.
Del mismo modo, Gonzalo destaca que cada vez más empresas se dirigen en la Cámara francesa para buscar apoyo e información para abrirse mercado en Francia. "Quieren salir y estamos al lado, y culturalmente no hay muchas diferencias", explica. "Hay una buena dinámica a nivel comercial, y un golpe la crisis amaini, iremos además" concluye Gonzalo.
La Cataluña Norte, esperanzada
Valls relata que en la actualidad la presencia de empresas especialmente de las comarcas gerundenses en la Cataluña Norte ya es fuerza elevada, pero lamenta que en cambio la presencia empresarial norte-catalana al Principado es todavía escasa. "Nos tenemos que conocer más pero nuestro tejido productivo no es el mismo", admite.
En el ámbito comercial, Valls explica que mientras a los comercios de Perpiñán sepuede encontrar numerosos productos catalanes, a los de la otra banda de los Pirineo la presencia es residual y cita como uno de los pocos ejemplos el papel de liar OCB fabricado en la capital del Rosselló. Una tendencia que se repite en cuanto a las personas: es fácil ver tiendas y restaurantes de Girona y l'Empordà llenos de ciudadanos franceses, pero a la inversa la proporción no es la misma.
En cualquier caso, Valls es optimista: "Las relaciones comerciales a la fuerza irán además", y destaca nuevamente el factor Barcelona. "Cuando te encuentras cerca de una ciudad importante, obligatoriamente teimpregnas del espíritu" con certamens como el Mobile WorldCongress , el salón del vehículo eléctrico o tantos otros congresos que la capital catalana acoge.
Con todo, Valls ve oportunidades de negocio para las empresas catalanas en la Cataluña Norte, incluso aprovechando la proximidad para implantarse y tener una delegación desde donde vender en todo Francia. A la inversa, confía aprovechar el espíritu y know how de las empresas catalanas para levantar el tejido productivo de la zona.