España depende en gran medida de Estados Unidos en combustibles fósiles. Según datos de Cores, la entidad tutelada por el Ministerio para la Transición Ecológica que se ocupa de garantizar la seguridad en el suministro de productos petrolíferos, GLP y gas natural, el año 2025 el Estado importó un 15% del crudo y un 45% del gas natural licuado del país norteamericano, el principal país de donde se obtiene este combustible –la UE es aún más dependiente, con un 60%–. Le sigue Rusia, con un 17,2%, que aún se lleva una sexta parte del pastel del gas natural licuado (GNL), la mitad que en 2024.
Se trata de un peso ligeramente más alto que en el club comunitario (13%). En cuanto al gas natural en estado gaseoso, Argelia es el vendedor hegemónico de España (86,7% del total).
La dependencia española de Estados Unidos en GNL va al alza; si bien en 2024 el Estado importó un 28% del conjunto de este combustible fósil del país norteamericano, al año siguiente este peso se elevó hasta el 45%. Esto fue en detrimento de Rusia, que cae de un tercio a una sexta parte del total en solo un año.
Las dos potencias también son las proveedoras principales de la Unión Europea en cuanto a GNL: Estados Unidos se lleva un 60% del mercado comunitario –con datos del tercer trimestre de 2025–, mientras que el régimen de Vladímir Putin se queda en el 13%. Argelia es la tercera, con un 8%, una cifra clavada a la de España, que también se nutre de Nigeria (11%) y de Angola (8%). Entre los países inmersos en el conflicto abierto en Oriente Medio, Catar es el único con un nivel de negocio destacable, ya que es de donde salen el 6% de las importaciones de GNL europeas y el 2,6% españolas.
En cuanto al gas natural en estado gaseoso, Argelia es el país que más exporta a España, con un 87% del total comprado por parte del Estado. Francia y Portugal, así como Noruega, en menor medida, son los únicos otros países de donde se obtiene este combustible fósil desde el Estado.
El petróleo es el otro gran combustible fósil, y está más repartido en cuanto a países importadores en el Estado: Estados Unidos es líder en crudo, es decir, sin refinar, y el año pasado se quedó con el 15% del pastel, por delante de Brasil (14%), México (12%) y Nigeria (10%). Arabia Saudita es el país de Oriente Medio que más suministra, con cerca de un 6% –una cifra solo ligeramente inferior a la UE. De hecho, la situación en la Unión Europea es similar a la española, ya que EE. UU. también aporta el 15% de las importaciones, pero también hay actores que no tienen tanto peso en España, como Noruega (15%), Kazajistán (12%) o Libia (9%).