Las exportaciones catalanas han cerrado el año 2025 con un volumen de 100.779 millones de euros, un 0,6% más que el año anterior. Se trata del mejor registro de la serie histórica, según cálculos de Acció, a partir de los datos publicados este jueves por el Ministerio de Economía, Comercio y Empresa.
De hecho, a pesar del nuevo escenario internacional marcado por el aumento del proteccionismo, se trata del tercer año consecutivo en que las ventas catalanas al exterior superan los 100.000 millones de euros. Un año más, Catalunya también lidera el conjunto de las exportaciones de España, con el 26% del total.
Según el conseller de Empresa y Trabajo, Miquel Sàmper, estos resultados ponen de manifiesto “la resiliencia y la capacidad de diversificación de las empresas catalanas en un entorno global adverso, incierto y complejo”. “Que en este contexto Catalunya vuelva a superar los 100.000 millones de euros en exportaciones demuestra la robustez internacional de nuestro tejido empresarial y pone de manifiesto su capacidad para seguir abriendo puertas cuando otras se cierran”, asegura.
Se trata del tercer año consecutivo que las ventas catalanas en el exterior superan los 100.000 millones de euros
El titular de Empresa y Trabajo también subraya “el esfuerzo del Govern para acompañar a la empresa catalana en este nuevo entorno mediante el Plan Respondemos así como a través de los instrumentos de Acció”. En este sentido, ha anunciado que la red de 40 Oficinas Exteriores de Comercio e Inversión de Acció en el mundo ha trabajado casi 3.000 proyectos de internacionalización de empresas catalanas, un 17% más que en 2024.
Más diversificación
Según Acció, el crecimiento en 2025 se debe a la reorientación de las exportaciones a Asia (+7,6%), África (+12,5%) y Oriente Medio (+15,3%). Por el contrario, se han registrado caídas en América Latina (-14%), América del Norte (-2,2%) y se han mantenido estables en la Unión Europea (+0,8%).
El descenso de las exportaciones a América del Norte se debe a la caída de un 3,4% de las ventas de las empresas catalanas en los Estados Unidos a causa de la nueva política arancelaria del país. En cambio, destaca el crecimiento de las exportaciones a países como Corea del Sur (+25,2%), China (+13,7%), Vietnam (+11,1%) o la India (+4,4%), así como a mercados africanos como Ghana (+55,9%) o Costa de Marfil (+49,4%). Tras el levantamiento del bloqueo de las exportaciones de España a Argelia, las ventas de las empresas catalanas en este país se han multiplicado por cuatro este 2025.
Apoyo del Govern en un momento clave
En este contexto internacional adverso, por medio de Acció, el Govern ha trabajado una nueva Estrategia de internacionalización de la economía catalana 2026-2030. Elaborada en un proceso participativo sin precedentes con la participación de más de 110 empresas y entidades del ecosistema, tiene el objetivo de alcanzar 2.000 nuevas empresas exportadoras, llegar a las 19.000 empresas exportadoras regulares (es decir, las que lo hacen durante cuatro años de manera consecutiva) y aumentar hasta las 3.500 las empresas catalanas con filiales en el exterior, entre otras.
Una de las principales actuaciones que contempla esta estrategia es el nuevo programa Catalunya Exporta presentado este lunes, impulsado por Acció y llevado a cabo conjuntamente con los Agentes de Soporte a la internacionalización. Facilitará la iniciación a la exportación a 2.000 empresas catalanas a través de formación, acompañamiento especializado y mentoría para orientar a las compañías durante los primeros pasos de la internacionalización.
Retos para 2026
En 2026, las empresas catalanas deberán afrontar retos en un contexto internacional condicionado por la creciente competencia geoeconómica entre los Estados Unidos y China y por la emergencia de nuevos actores del Sur global. Según recoge el estudio Análisis de riesgos y tendencias globales 2026 elaborado por Acció, este año se caracterizará por la imposición del transaccionalismo y el multialineamiento en las relaciones internacionales y comerciales entre países, el aumento de los conflictos, la intensificación de la pugna por el dominio de tecnologías estratégicas y el agravamiento de la emergencia climática.
Este escenario de tensiones geopolíticas y de proteccionismo obliga a las empresas a reforzar la gestión del riesgo y a avanzar hacia modelos más resilientes y diversificados, mientras que la Unión Europea afronta el reto de acelerar su autonomía estratégica y ampliar alianzas en un orden internacional cada vez más fragmentado, según apunta el informe.