El informe encargado por el Ministerio de Agricultura para intentar establecer el origen del brote de peste porcina africana (PPA) detectado en jabalíes en Cerdanyola del Vallès en noviembre del año pasado descarta que saliera del Instituto de Investigación y Tecnología Agroalimentarias (IRTA) y vuelve a apuntar a la teoría de la comida contaminada. Según explicita la investigación, los resultados de la caracterización genética del virus extraído de los animales infectados no ha permitido establecer "de manera directa" un origen geográfico o epidemiológico concreto del brote, pero sí que ha permitido definir "una firma genómica diferencial" y descartar la relación con focos previamente documentados.
Esta evidencia, añade el informe, resulta "insuficiente por sí misma" para atribuir el origen del virus a una vía específica de introducción. Es por ello que el comité científico para asesoramiento en relación con el brote de PPA consideró "necesario" evaluar diferentes escenarios "plausibles" de introducción del virus.
El primero de los escenarios evaluados es la liberación accidental del virus desde un laboratorio de investigación, dado que el virus detectado mostraba una similitud "elevada" con una cepa de referencia utilizada ampliamente en actividades de investigación y se encontró por primera vez en las proximidades de las instalaciones del CRESA-IRTA. Pero las pruebas que se hicieron en torno a este escenario muestran que no hay coincidencia genética entre el virus detectado en los jabalíes contaminados y los que se utilizan en el laboratorio.
En cambio, el estudio ve más "coherente" que la introducción del virus fuera "a larga distancia" mediada por actividades humanas, "particularmente a través de productos cárnicos o restos de comida contaminada". El informe asegura que esta vía de introducción constituye el "mecanismo más común de dispersión" de la PPA a grandes distancias. En el caso concreto del brote de Cerdanyola, el escenario coincide con "patrones históricos" de dispersión de la PPA como la aparición "aislada" del foco, la ausencia de focos intermedios en países vecinos, la localización del brote en un entorno "altamente conectado" con movilidad humana "elevada" y con una red de infraestructuras viarias y ferroviarias "densa" o la "divergencia genética" en relación con los linajes dominantes en Europa.
El estudio ve más "coherente" que la introducción del virus fuera "a larga distancia" mediada por actividades humanas
En todo caso, el comité subraya que el análisis debe considerarse "estrictamente provisional", por lo que, "resulta improcedente" a estas alturas hacer "afirmaciones o valoraciones" sobre las "probabilidades o posibilidades" de un origen u otro del virus causante del brote, fundamentalmente por un "criterio de no interferencia" con las investigaciones que se están llevando a cabo, tanto en vía administrativa como judicial.