'En un momento dado'… ¿Qué le hacía único?

Johan Cruyff, querido, a veces odiado, pasará a la historia por talento, visión y proyección de país

Johan Cruyff el 1974 | Wikimedia Commons Johan Cruyff el 1974 | Wikimedia Commons

En un momento dado, el 24 de marzo de 2016, muchos nos despertamos con la desagradable noticía de que el "flaco" nos había dejado. Este es seguramente el artículo más personal que he escrito. Quizás porque, con siete años, mi primer equipamiento de fútbol que mis padres me regalaron, era blanco con una ralla roja y un número 14 en la espalda. Quizás porque he sido "Ajaxista" antes de ser Barcelonista cuando Johan vino al Barça. Quizás porque, después de años sin mirar ningún partido, Johan, como entrenador, me había vuelto hacer disfrutar del fútbol, a tener la Gallina de piel. Una sensación solo lograda, años después, por en Pep Guardiola, su discípulo.

He tenido la oportunidad de hablar con muchos holandeses, que me han hecho recordar momentos extraordinarios y descubrir anécdotas desconocidas. En los Países Bajos, Johan es un Dios. Es la historia de un niño de barrio obrero de Ámsterdam, que con 12 años pierde a su padre y crece en la calle jugando a fútbol a todas horas del día, antes y después de la escuela y que se convirtió, a base de trabajo y de pasión, en un icono de todo un país. Sus iniciales, J.C., le han valido el apodo de "El Redentor". Querido, a veces odiado, pero siempre respetado por todo lo que ha representado para la imagen y la proyección del país, por todo lo que ha aportado al fútbol y al deporte en general y por su personalidad siempre crítica con el entorno que lo define perfectamente en una de sus frases.

El reconocimiento a Johan Cruyff está todavía vivo y presente en todas partes y esto dice mucho el agradecimiento y la admiración de todo un país

"Estoy en contra de todo. Hasta que me decido, entonces estoy a favor. Eso tiene sentido". Este país, donde la primera frase que los niños aprenden es el "sí, pero" (Ya, maar), donde la critica es una actitud fomentada desde la escuela, donde se cuestionan siempre las normas sin sentido, protestándolas y poniéndolas en entredicho, se puede perfectamente admirar a alguien por su trabajo y odiarlo por su carácter. Este 24 de marzo de 2016, los Países Bajos han llorado delante del televisor. Este reconocimiento está todavía vivo y presente en todas partes: tertulias deportivas donde su foto sigue presidiendo los platós de televisión, donde su visión del fútbol sigue siendo un referente a la hora de comparar sistemas de juego, con el estadio del Ajax denominado lo Johan Cruyff Arena, la Supercopa de fútbol de los Países Bajos, rebautizada cómo Supercopa Johan Cruyff (en neerlandés: Johan Cruyff Schaal) dice mucho el agradecimiento y la admiración de todo un país hacia un personaje tanto disruptivo que muchos echamos de menos.

Como empresario Johan no destacó. Como todos los deportistas, tiene su propia marca de ropa y calzado deportivo. Su gran pasión siempre ha sido fomentar el deporte y hacerlo llegado a todos. Podía hablar durante horas de fútbol, de técnica, de tácticas. Esto explica su entrega al proyecto más emblemático y que define su pasión por el deporte en general y el fútbol en particular. La fundación Johan Cruyff (https://www.cruyff-foundation.org/ca/v) es toda una instituciones en los Países Bajos, fomentando la integración de niños y niñas con dificultades y con discapacidad de todo el mundo, a través de proyectos deportivos que creen espacios donde crecer, hacer amigos, mejorar la salud física y mental, donde sacar lo mejor de si mismo. Una idea que recupera esta parte de su infancia donde el fútbol, las relaciones, se fomentaban y se vivían en la calle.

Lejos de lo políticamente correcto

La muerte el pasado 29 de marzo, de la campeona en los juegos paralímpicos de invierno de surf de snowboard Bibian Mentel, por cáncer, ha recordado la colaboración entre su fundación Mentelity Foundation y la fundación Johan Cruyff en este objetivo de fomentar el deporte en personas con discapacidades físicas y mentales. El otro gran proyecto de Johan siempre ha sido la formación específica en gestión deportiva. Todos recordamos sus batallas con la dirección de los clubes donde ha entrenado y sus críticas a presidentes con complejos de entrenador. La Johan Cruyff Institute imparte másteres en gestión deportiva diseñado por personas apasionadas por los deportes y que quieren desarrollar su carrera en este mundo.

Johan pasará a la historia como uno de los mejores del mundo, pero no solo por su talento que lo ha hecho único, sino porque ha sido un visionario y un pionero

A nivel deportivo, Johan pasará a la historia como uno de los mejores del mundo. Pero no solo por su talento que lo ha hecho único. Cruyff ha sido un visionario y un pionero que nos hizo vibrar como jugador y nos hizo querer el fútbol, como entrenador. Pero no solo en el campo deportivo. Johan se metía con todo, como buen holandés decía lo que pensaba, lejos de lo políticamente correcto que a menudo acaba matando a cualquier progreso. Sin tapujos, sin tabúes y sin importarle mucho la opinión de la gente. Era un luchador con una lógica y un sentido común imparable.

Johan jugaba como vivía y hablaba como si estuviera jugando al fútbol. A menudo muy intuitivo, seguro de lo que decía, hasta parecer arisco, pero con objetivos muy claros que le hacía ir siempre un paso por delante los otros. Este carácter fuerte, impertinente y exigente junto con un espíritu libre que no aceptaba imposiciones absurdas, explica porque Jordi Cruyff, nacido a la sombra del famoso 0-5 contra el eterno rival, ha sido el primer nombre catalán registrado en Catalunya, después de la muerte de Franco. Los holandeses tienen muy clara esta pasión de Johan por Catalunya. Desde su llegada al Barça, muchos reconocen que Johan les ha hecho tener ganas de descubrir un país más allá de las playas.

Un enamorado de Catalunya

Johan siempre ha sido uno enamorado de Catalunya, a pesar de ser crítico con su apatía a la hora de luchar por sus reivindicaciones. Nunca se ha posicionado, pero decía que si los catalanes querían la independencia, que la hagan. Tengo que reconocer que el trato que el Barça ha tenido con la persona que, como jugador primero y después como entrenador ha hecho grande al club, proyectándolo a escala internacional como nunca en la historia, me ha decepcionado mucho. A veces nos cuesta reconocer los méritos de aquellos que tienen éxito.

Sus frases míticas son el reflejo de su visión clara a la hora de analizar un problema y aportar soluciones lógicas y sencillas

Nunca he entendido por qué Johan Cruyff no podía ser presidente de honor del club, cómo sí ha sido Di Stefano al Real Madrid. Pep decía que "todos sabemos que el Barcelona va más allá del Johan, pero su llegada ha sido la revolución que nos ha enseñado cómo hacer las cosas". Un tema pendiente que Joan Laporta quiso reparar, pero que sabemos cómo ha acabado. Espero que pueda hacerlo ahora. La estatua y el cambio de nombre del Miniestadi, después de su muerte, no son, para mí, suficientes.

Johan dejará por siempre jamás sus frases míticas. Para aquellos que lo escuchaban de manera superficial, eran anecdóticas, pero son el reflejo de su visión clara a la hora de analizar un problema y aportar soluciones lógicas y sencillas. Muchas de ellas se podrían aplicar perfectamente al mundo de la empresa. Su manera de expresarse en castellano, llena de faltas y adaptando frases, también era normal, en su lengua materna, el neerlandés. Johan tenía un idioma propio, que aquí denominamos el Cruyffian. Muchas de sus frases escondían una lógica inequívoca y han pasado a ser patrimonio de muchos holandeses cuando quieren expresar una idea, enriqueciendo, por mucho, la lengua holandesa. "Cada desventaja tiene su ventaja" es, sin duda, una de las más famosas por los holandeses, mostrando esta mentalidad practica, lógica y siempre positiva.

Gallina de piel

Para mí, junto con Peter Drucker, Johan siempre será uno de los referentes como persona y me costaría mucho criticarlo, porque no sería neutral. Tengo que reconocer que su lógica, su manera de actuar, de pensar y de ser han marcado algunos aspectos personales de mi vida. Siempre he sido cruïfista. Me hubiera gustado conocerlo más personalmente. Quizás hubiera podido seguir practicando con él mi neerlandés, a pesar de que estoy seguro de que no hubiera sido gramaticalmente correcto.

Muchas de sus frases escondían una lógica inequívoca y han pasado a ser patrimonio de muchos holandeses cuando quieren expresar una idea

Johan Cruyff fue un luchador. Ha sido positivo hasta el último minuto. "Tengo la sensación de que voy ganando 2-0 en la primera parte de un partido que aún no ha terminado. Estoy seguro de que al final ganaré". Fue su última gesta. La mayoría de los entrenadores los denominamos por su apellido; Van Gaal, Reixac, Rijkaard, Valverde, Koeman, etc. Pero Johan era Johan. Incluso con esto ha sido diferente.

El 24 de marzo de 2016, por primera vez, la muerte de un personaje público, me ha puesto la gallina de piel. A Holanda también. En estos momentos tan ilógicos, muchos echamos de menos su lógica.

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