Lleida, la despensa de las codornices

La Federació Avícola de Catalunya detecta nuevas tendencias de consumo en productos ecológicos y sistemas de producción respetuosos con los animales

Lleida és la demarcació donde se crian, sacrifican y comercializan gairebé el 100% de las codornices de Cataluña | iStock
Lleida és la demarcació donde se crian, sacrifican y comercializan gairebé el 100% de las codornices de Cataluña | iStock

Lleida es conocida por la producción de fruta o de porcino. Pero dentro del mismo ámbito ganadero, hay terrenos donde también puede presumir de ser una auténtica potencia. En la demarcación se crian, sacrifican y comercializan casi el 100% de las codornices de Catalunya. En el caso de las perdices y los picantones, el porcentaje se sitúa entre el 85 y el 90%. Más allá de algunos gigantes del sector, como la Corporació Alimentària de Guissona (CAG) o Vall Companys, en este campo, las ventas las aporta Codornices Urgell (Urgasa), una empresa familiar de Juneda (Les Garrigues), que domina el mercado.

En las comarcas leridanas, se comercializan anualmente 30 millones de unidades, que se destinan mayoritariamente a la exportación, especialmente en Francia

De Urgasa salen casi la totalidad de los 30 millones anuales de codornices que Lleida pone en el mercado. El presidente de la Federació Avícola de Catalunya (FAC), Joan Anton Rafecas, recuerda que Urgasa se ha hecho grande adquiriendo otras compañías. "El consumo interno de codornices en Catalunya y el Estado español no es suficiente para cubrir la oferta, lo que provoca que la exportación, especialmente en Francia, sea una de las salidas a la producción".

Una nueva tendencia de consumo

A pesar de que Catalunya no es un lugar donde el consumo de codornices esté muy extendido, Rafecas desvela que el producto está adquiriendo protagonismo en un entorno donde los ciudadanos se preocupan por el origen y las formas de producción de los alimentos que ingieren. "Igual que pasa con los huevos de las gallinas, los sistemas de crianza de animales en el aire libre o con pienso ecológico ha conformado una nueva cuota de mercado, que se irá posicionando y estableciendo".

Guatlles

La granja de Urgasa en Juneda. | Cedida

La codorniz, igual que el resto de carnes de ave que se elaboran en Catalunya, está teniendo un repunte del consumo. De hecho, la catalana es la primera Comunidad Autónoma en producción, acumulando el 25% del total. Del mismo modo, Catalunya es la cuarta en el ámbito estatal en la comercialización de huevos. Estos datos facilitados por la FAC constatan la fortaleza de la avicultura, que genera el 15% de la renta agraria. De las 5.000 granjas de pollos censadas en Catalunya, un 45% se encuentran a la demarcación de Lleida.

La ecología, la puerta de entrada

"A través de los sistemas de producción ecológica, muchos jóvenes están entrando al mundo del avicultura y de los huevos", comenta Rafecas. Incluso las grandes empresas distribuidoras ya apuestan por este nuevo modelo, en el cual los huevos que se venden proceden de gallinas criadas al aire libre o los pollos son campesinos. El presidente de la Federació Avícola confía en que este nuevo escenario, que va acompañado de una reducción del uso de antibióticos por parte de los ganaderos del 71% en los últimos cuatro años y de la mejora de las instalaciones, se consolide en el mercado. "Es una demanda de los consumidores y de la distribución, pero tenemos que ver como evolucionan las ventas con productos que encarecen considerablemente el precio final".

Rafecas: "A través de los sistemas de producción ecológica, muchos jóvenes están entrando en el mundo de la avicultura y de los huevos"

Ahora, la última palabra la tienen los consumidores. Las nuevas formas de crianza y los nuevos formatos que comercializarán las tiendas y grandes superficies con productos elaborados por el sector avícola harán que el precio del pollo pueda pasar de los dos a los siete u ocho euros por kilo. Parece que la imagen de tener animales como las gallinas enjauladas con sistemas de producción extensivos ya es cosa del pasado. Se les engorda durante un periodo largo de tiempo y con pienso ecológico, muchas veces con un ciclo completo en la granja. De momento, este método supone un 10% de las ventas totales. El objetivo, según indica Rafecas, es llegar al 50% en pocos años.

Un papel importante en este nuevo paradigma lo juega la sanidad. En Reus, se encuentra el Centro de Sanidad Avícola de Catalunya (Cesac). El laboratorio, de gran prestigio en el Estado español y de referencia en el ámbito europeo, es el encargado de realizar controles exhaustivos del bienestar de los animales y de sus condiciones ambientales. El manejo, la iluminación, la ventilación y la iluminación son otras de los aspectos que se revisan. Todos los esfuerzos se centran a garantizar que la carne de pollo, de codorniz o de perdiz que llega al consumidor cumpla con las exigencias ambientales y productivas que este demanda.

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