Anatomía de la desigualdad

El número 84 de la revista del Col·legi d'Economistes constata que la pandemia intensifica las desigualdades en las rentas, la educación y la salud

Presentació del REC 84 al Col·legi d'Economistes | Cedida Presentació del REC 84 al Col·legi d'Economistes | Cedida

La casualidad ha querido que el mismo día que el Govern anunciara su intención de ampliar el certificado covid a la hostelería, los gimnasios y las residencias, el conseller de Salut, Josep Maria Argimon, presidiera la presentación del número 84 de la Revista Econòmica de Catalunya del Col·legi d’Economistes de Catalunya (CEC). Economía, salud, educación y los efectos de la pandemia sobre estos ámbitos son los temas de los artículos de la publicación, centrada en los efectos sobre la cohesión y las desigualdades sociales de la covid-19 y la crisis económica. En el que ha sido el primer acto del nuevo decano del CEC, Carles Puig de Travy, la disección de la evolución de la economía y las desigualdades que genera han sido protagonistas. En palabras de Travy, "sin economía no hay salud y sin salud tampoco hay economía". Palabra de auditor.

Las auditorías acostumbran a revisar, examinar, evaluar y proponer recomendaciones. Una tarea similar es la que se ha llevado a cabo durante la presentación del número 84 de la Revista Econòmica del CEC. Uno de los diagnósticos es que el binomio pandemia-crisis ha agravado los índices, ya por si desiguales, de cohesión social, equilibrio de rentas, educación y salud. "Siempre habíamos dicho que la economía tenía que sostener la salud y ahora nos damos cuenta que una mala salud pone en riesgo la economía". La afirmación del director de la Revista Econòmica de Catalunya y colegiado de mérito del CEC, Guillamos López Casasnovas, han servido para dar vía libre en el debate que ha marcado el acto: la convivencia entre salud y economía y como luchar contra los estragos que deja la pandemia.

¿Invertir en educación o en salud?

El conseller de Salut, Josep Maria Argimon, ha hecho una primera aproximación. "No sabemos como atacar las desigualdades desde el sistema económico". Ante la evidencia, igual que haría un auditor, ha llegado la hora de proponer medidas o posibles soluciones. "Tenemos que reforzar los pilares del bienestar, como la educación y la salud, que son redistribuidores de la renta". En un día especialmente significativo, Argimon se ha atrevido a hacer una petición valiente. "Si tenemos un euro sería mejor invertirlo en educación que en salud". En un contexto de contagios a la alza y donde los expertos ya hablan de una sexta oleada de la covid-19, Argimon ha señalado la importancia del certificado covid, siempre que sea temporal y no afecte actividades básicas, como una herramienta para "ir normalizando la situación con todas las medidas de prevención necesarias". A pesar de la necesidad de justificar la medida, el conseller ha reconocido que esta atenta contra los derechos y libertades y por lo tanto tiene que ser validada por los jueces. Respecto al futuro inmediato, ha hablado en plata, asegurando que "no contempla que los presupuestos de 2022 no incluyan un fondo por la covid o para atender el aumento de casos de salud mental". De nuevo, el binomio economía y salud. "Sin economía no hay salud y al revés".

Ramos: "Sin educación no hay economía y sin educación hay menos salud"

Un tercero invitado en el debate ha sido la educación y las desigualdades que ha causado durante la pandemia. "Sin educación no hay economía y sin educación hay menos salud". Así ha iniciado su intervención el catedrático en el Departament d'Econometria, Estadística i Economia Aplicada de la Universitat de Barcelona (UB) y autor de un artículo en la revista, Raúl Ramos. En su análisis sobre los efectos del cierre de las escuelas y la necesidad de impartir las clases virtualmente, ha afirmado que "a pesar de la escasa evidencia disponible, todo apuntaría que no se han logrado los mismos resultados educativos que en presencialidad y que el fenómeno sería más grave entre las familias de bajo nivel socioeconómico".

Fortalecer las políticas públicas para reducir los impactos de la pandemia es una receta común que han defendido los economistas del CEC. De momento, analizando los efectos distributivos sobre la renta de las medidas de las administraciones, las conclusiones son un poco decepcionantes. Las políticas públicas todavía no han sido capaces de compensar las desigualdades que han agravado la pobreza y la cohesión social.

Més info: Giró: "Estoy orgulloso de que el país sacrificara la economía"

En la economía, en la salud y en la educación, la pandemia ha ocasionado pérdidas. Del conjunto de medidas aplicadas, los diferentes artículos de la revista del CEC evidencian una heterogeneidad en su eficacia, un impacto diferencial y unas heridas más profundas en las familias con un bajo nivel socioeconómico. La inversión pública, sin un refuerzo de los servicios esenciales, parece que no será suficiente para evitar las tensiones en la ocupación, los ingresos, el sistema educativo y las redes de protección social.

Més informació
Carlos Puig de Travy será el nuevo decano del Col·legi d'Economistes
Hoy Destacamos
Lo más leido