El 24,8% de la población de Catalunya se encontraba en riesgo de pobreza o exclusión social en 2025, lo que supone un aumento de 8 décimas respecto al 2024, cuando la tasa se situó en el 24%, según los datos publicados este jueves por el Institut d'Estadística de Catalunya (Idescat).
Esta tasa, conocida como AROPE y alineada con los objetivos de la Unión Europea para 2030, incluye a las personas que se encuentran en al menos una de las tres situaciones que la conforman: riesgo de pobreza, privación material y social severa o baja intensidad laboral en el hogar.
En concreto, el riesgo de pobreza alcanzó al 18,9% de la población, 1,5 puntos más que en 2024, mientras que el 8,9% declaró encontrarse en situación de privación material y social severa, 3 décimas más, y, por otra parte, la baja intensidad en el empleo afectó al 5,9% de la población, dos décimas menos que el año anterior.
El riesgo de pobreza o exclusión social aumentó de forma notable en los hogares con hijos, que registraron una tasa del 30,8%, 2,3 puntos más que el año anterior
Por grupos de edad, los menores de 16 años presentan la tasa AROPE más elevada, con un 36,1%, lo que representa un incremento de 1,3 puntos; entre la población de 16 a 64 años, la tasa se situó en el 24,5%, 9 décimas más, mientras que entre las personas de 65 años o más alcanzó el 17,3%, 3 décimas por encima de 2024.
Según el tipo de hogar, el riesgo de pobreza o exclusión social disminuyó ligeramente en los hogares sin hijos dependientes, hasta el 18,7%, mientras que aumentó de forma notable en los hogares con hijos, que registraron una tasa del 30,8%, 2,3 puntos más que el año anterior.
En relación con la nacionalidad, y considerando solo a la población de 16 años o más, la tasa AROPE fue del 48,6% entre las personas de nacionalidad extranjera, lo que supone un aumento de 5,9 puntos en un año; en cambio, entre las personas de nacionalidad española, la tasa se redujo hasta el 17,2%, 4 décimas menos.
Situación laboral
La situación laboral también marca diferencias significativas: las personas en paro presentaron una tasa AROPE del 55,2%, frente al 16,4% de las personas ocupadas, con aumentos interanuales de 5,7 puntos y dos décimas, respectivamente.
En cuanto a las condiciones de vida, el 35,5% de la población manifestó no poder afrontar gastos imprevistos de 900 euros, mientras que el 47,3% aseguró llegar a final de mes con algún grado de dificultad, aunque esta cifra se redujo 3 décimas respecto a 2024, y el 9,2% declaró hacerlo con mucha dificultad.
En cuanto a las condiciones de vida, el 35,5% de la población manifestó no poder afrontar gastos imprevistos de 900 euros
Los ingresos medios netos de los hogares catalanes se situaron en 43.889 euros en 2024, un 4,6% más que el año anterior, mientras que la renta media por persona alcanzó los 17.262 euros, con un incremento del 4,3%, según la Encuesta de Condiciones de Vida.
Transferencias sociales
Las transferencias sociales incrementaron la renta inicial de los hogares un 31,9%, y 6 de cada 10 hogares recibieron algún tipo de prestación, aunque, aun así, la desigualdad aumentó ligeramente, con un índice S80/S20 de 4,7 y un índice de Gini del 29,1%.
Por último, el umbral de riesgo de pobreza para hogares unipersonales se situó en 13.862 euros anuales en 2025, un 4,1% más y, antes de las transferencias sociales, la tasa de pobreza alcanzaba el 40,4%, porcentaje que se redujo al 18,9% tras contabilizar todas las prestaciones.