El presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, ha negado este miércoles que el sistema ferroviario del Estado sea “decadente” y ha resaltado que es “uno de los mejores del mundo”. En el caso concreto del accidente ferroviario de Adamuz (Córdoba), donde murieron más de 40 personas, ha resaltado que se pondrán “las medidas necesarias” para que no vuelva a ocurrir una tragedia similar. “Mientras tanto, lo que podemos hacer es informar a la ciudadanía y facilitar el trabajo de los técnicos; lo que no podemos hacer es especular, desinformar o usar la tragedia para crispar”, ha remarcado en una comparecencia en el Congreso de los Diputados para hablar de los accidentes ocurridos recientemente en Andalucía y también en las Cercanías de Catalunya.
A pesar de su defensa del sistema ferroviario, el presidente español ha admitido que la red actual “no es perfecta” y mantiene “carencias significativas” en algunos territorios. Asimismo, ha argumentado que el sistema tiene más de 15.000 kilómetros y es el quinto más extenso de toda Europa. “Este sistema no es perfecto y hemos sufrido una tragedia terrible, pero es seguro. Si pusiéramos todas nuestras vías en línea recta, se podría cubrir la distancia que hay entre las costas del polo norte y el polo sur. En un sistema tan extenso se producen, evidentemente, incidencias cada día; es inevitable”, ha remachado.
El presidente español ha admitido que la red actual “no es perfecta” y mantiene “carencias significativas” en algunos territorios
En el caso de Adamuz, ha señalado que la vía cumplía “rigurosamente” todos los protocolos de mantenimiento y control establecidos por las autoridades españolas y europeas. Con todo, ha dicho que estos protocolos no son “infalibles” y que los estándares de calidad deberán ser ampliados. “Dicho esto, me parece igualmente importante no desinformar a la sociedad ni generar miedo diciendo que nuestro sistema es decadente o inseguro, porque no es cierto”, ha remachado.